Los arquitectos expertos lo avalan: para quitar las humedades de la pared se recomienda «pegar un trozo de papel de aluminio en la pared un par de días»
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Las humedades en las viviendas son un problema frecuente que, en ocasiones, resulta complicado identificar correctamente. A menudo, se destina dinero a reparaciones que no solucionan la causa del problema, por lo que las manchas y los desperfectos terminan apareciendo de nuevo. Por este motivo, los expertos recomiendan averiguar el tipo de humedad y su origen.
Cuando una vivienda presenta humedades, las señales y los daños pueden manifestarse de distintas formas. Las manchas grises o negras y la aparición de moho son algunos de los indicios más habituales, especialmente en zonas con poca ventilación o donde existen fugas de agua. También pueden proliferar ácaros y hongos en espacios húmedos y con poca luz. Otro síntoma de alerta es el olor a humedad humedad, sobre todo en estancias cerradas durante mucho tiempo, como garajes, trasteros y sótanos, donde tienden a acumularse el moho y las manchas. Además, la humedad puede provocar desperfectos en diferentes materiales y objetos: desde pintura desconchada, muebles de madera deteriorados y elementos metálicos oxidados hasta manchas de salitre.
El truco definitivo para acabar con las humedades
Las humedades por filtración son de las más frecuentes y suelen estar relacionadas con una impermeabilización deficiente del edificio. En muchos casos, se producen cuando el agua de lluvia penetra desde el exterior hacia el interior de la vivienda. Es habitual encontrarlas en azoteas, cubiertas, juntas de dilatación y muros en contacto directo con el terreno. Para prevenirlas, es fundamental contar con una impermeabilización adecuada en fachadas y otras superficies expuestas.
Por otro lado, las humedades por condensación aparecen principalmente en las superficies de la vivienda que están en contacto con el exterior y presentan grandes diferencias de temperatura. Cuando el aire contiene demasiada humedad y entra en contacto con paredes o ventanas frías, el vapor de agua se transforma en pequeñas gotas que pueden acabar provocando manchas y moho. Este problema es más frecuente cuando el aislamiento térmico y la ventilación son insuficientes. Para evitarlo, conviene mejorar el aislamiento de las paredes exteriores, instalar ventanas con buenas prestaciones térmicas y ventilar las estancias con regularidad.
Finalmente, las humedades por capilaridad son especialmente problemáticas porque se originan cuando el agua del terreno asciende a través de los materiales porosos de la construcción, como el ladrillo, el mortero, el hormigón o la cerámica. Este fenómeno puede afectar a los cimientos y los muros, y suele reconocerse por la aparición de manchas horizontales en las zonas bajas de las paredes. Su origen suele estar relacionado con una impermeabilización deficiente frente a la humedad del suelo.
Cada tipo de humedad necesita una solución específica y, para identificar su origen, el arquitecto Máximo Caballero aconseja realizar una sencilla prueba. Consiste en utilizar papel de aluminio para averiguar de forma rápida y económica si la humedad procede del interior o del exterior de la vivienda. El procedimiento es muy sencillo: «Coloca un trozo de papel de aluminio pegado a la pared con celo y déjalo actuar durante 48 horas», explica en uno de sus últimos vídeos publicados en redes sociales.
Una vez transcurrido el tiempo, si las gotas aparecen en la cara exterior del papel, significa que la humedad procede del interior de la vivienda y no de la pared. En este caso, lo más probable es que se deba a la condensación. Para solucionar el problema, conviene mejorar la ventilación, instalar extractores, utilizar deshumidificadores o reforzar el aislamiento térmico.
Por el contrario, si las gotas aparecen en la cara interior del papel, la humedad podría deberse a filtraciones o problemas de capilaridad. «Aquí lo más probable es un problema de filtración o impermeabilización defectuosa», explica el arquitecto. En este caso, podría ser necesario reparar las cubiertas, sellar las juntas o mejorar la impermeabilización de la fachada.
El arquitecto advierte de que muchas viviendas sufren problemas de humedad recurrentes porque, en lugar de solucionar su origen, sólo se intenta «disimular» las consecuencias. Pintar las paredes, aplicar tratamientos antimoho o colocar placas sin corregir la causa real puede aplazar la aparición de las manchas, pero no elimina el problema.
La ventilación es clave
Ventilar la casa por la mañana es una costumbre habitual, pero Valentín Naranjo, experto en patologías de la edificación y miembro del equipo directivo de una empresa de tratamientos contra las humedades, habló en el podcast «Sector Oficios» sobre la importancia de la ventilación. «Una ventilación que normalmente la gente no la hace y que es muy importante es la de antes de dormir», señala.
El objetivo es reducir parte de la humedad acumulada, evitando que el vapor permanezca en el interior durante toda la noche. «En los puntos que nosotros y en horarios que nosotros vayamos a generar mucha humedad, tenemos que tener un protocolo». En definitiva, identificar el origen de las humedades es el primer paso para acabar con ellas de forma eficaz.