Ana María Matute, escritora española y académica de la RAE, sobre la infancia: «En mi época, los niños no tenían tantas cosas y se refugiaban en la lectura»
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Ana María Matute recordó en 2008, en una entrevista para la Cadena SER, que los niños de su generación se refugiaban en la lectura porque no tenían tantos objetos ni juguetes a su disposición. La escritora barcelonesa hizo esta reflexión con motivo de la publicación de su novela «Paraíso inhabitado», con la que rompió un largo silencio literario tras varios años sin escribir.
Matute, académica de la Real Academia Española desde 1996 y ganadora del Premio Cervantes en 2010, vivió una infancia marcada por la escasez material y, más tarde, por la guerra civil española. Su generación creció sin los estímulos electrónicos actuales, y esa carencia, según explicó, empujaba a los niños hacia los libros como principal fuente de entretenimiento.
La infancia de Ana María Matute: «los niños no tenían tantas cosas y se refugiaban en la lectura»
Matute pronunció esta frase para explicar un mecanismo muy concreto: la falta de juguetes y objetos no dejaba a los niños de su época sin estímulos, sino que los obligaba a buscarlos en otro sitio. La lectura ocupaba ese hueco porque exigía imaginar escenarios y personajes que ningún objeto material podía ofrecer ya hechos.
La escritora contrastaba así dos infancias distintas. La suya, la de las primeras décadas del siglo veinte en una España empobrecida por la guerra, y la actual, con una oferta constante de teléfonos, tabletas y videojuegos.
Matute no defendía la pobreza como virtud, sino que señalaba un efecto secundario de aquella escasez, la necesidad de recurrir a la propia mente para entretenerse.
Esta idea no era nueva en su discurso. Diez años antes, en 1998, durante su ingreso en la Real Academia Española, ya había descrito su universo literario como un bosque hecho de imaginación, fantasía y palabra. La frase de 2008 retomaba esa misma convicción con un ejemplo cotidiano y personal, el de una infancia sin tantas cosas que, según ella, terminó siendo más rica en fantasía por esa misma razón.
Biografía de Ana María Matute
Ana María Matute Ausejo nació en Barcelona el 26 de julio de 1925. Fue la tercera de cinco hermanos de una familia catalana conservadora, con un padre fabricante de paraguas y una madre riojana. Su infancia transcurrió entre Barcelona y Madrid, con traslados constantes que, según la propia autora, le causaron desarraigo.
A los cuatro años, Matute enfermó gravemente y su familia la envió a Mansilla de la Sierra, el pueblo natal de sus abuelos en La Rioja. Esa etapa influyó en obras posteriores como «Historias de la Artámila» y «Paulina». Cuando tenía once años, estalló la guerra civil, un episodio que marcó de forma definitiva su narrativa y que dio lugar a novelas como «Los Abel», «Fiesta al Noroeste» o «Los soldados lloran de noche».
La escritora publicó su primera novela, «Pequeño teatro», a los diecisiete años, aunque no se editó hasta 1954 por problemas con la censura franquista. En 1996 ingresó en la Real Academia Española, donde ocupó el sillón K, y en 2010 recibió el Premio Cervantes, el galardón más importante de las letras en español. Matute falleció en Barcelona el 25 de junio de 2014.
En la misma entrevista de 2008, la escritora reflexionó también sobre los objetos que cobran vida en la imaginación infantil y sobre la soledad como parte natural de crecer. Aseguró entonces que ya no volvería a escribir literatura infantil, pero insistió en que la lectura conserva su valor a cualquier edad, incluida la adulta.
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