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DECORACIÓN

Adiós a las estanterías hasta el techo: la alternativa baja que despeja la pared y deja pasar la luz en el hogar

  • Carla Abadía
  • Carla Abadía Betrán (Huesca, 2003) periodista especializada en SEO. Actualmente, continúa ampliando sus conocimientos en marketing y tiene experiencia en medios de referencia como La Razón, además de participar en diversos proyectos en redes sociales.

Sustituir la estantería que cubre la pared por un aparador largo y bajo es una de las soluciones de interiorismo más repetidas para dar sensación de amplitud a casas más pequeñas, sin obras ni cambios en los metros cuadrados.

Menos altura, más pared a la vista

Un armario de gran altura ocupa buena parte del campo visual y puede hacer que el techo parezca más cercano. Una pieza baja deja libre la zona superior del muro y la mirada recorre la estancia sin tropezar con obstáculos. Esa superficie despejada admite cuadros, espejos o plantas sin que compitan con grandes volúmenes verticales.

El fondo importa tanto como la altura

La profundidad es el factor que más condiciona el paso. Cuanto menos obstáculos encuentre la vista y más aire haya entre los muebles, mayor es la sensación de amplitud, y un mueble que recorre la pared sin sobresalir mucho preserva el espacio de circulación. Conviene medir ancho, fondo y zonas de paso antes de comprar, y no cubrir necesariamente toda la pared.

Una sola pieza larga frente a varias pequeñas

La continuidad visual refuerza el efecto, las piezas grandes y bien pensadas evitan el desorden visual de muchos muebles pequeños. Algunas guías de decoración van más lejos y recomiendan un aparador alargado del mismo color que la pared para que gane aún más presencia ligera. Los frentes lisos, los tiradores discretos y los módulos suspendidos o con patas visibles también aligeran el conjunto.

Qué guardar y cómo

El almacenamiento horizontal funciona mejor si cada cajón o puerta tiene un uso definido, mandos, cables y objetos menores en los cajones, y libros o aparatos de uso ocasional tras las puertas. Así la superficie queda despejada y se evita la sensación de desorden.

No todos los expertos coinciden

Desaprovechar la altura es un error habitual y que las estanterías elevadas o los armarios hasta el techo también despejan el suelo.

La decisión depende del tamaño de la sala, de lo que haya que guardar y de la luz disponible. Otros profesionales recuerdan que los tonos claros y los espejos bien colocados multiplican la luz y la profundidad, por lo que el mueble bajo funciona mejor como parte de un conjunto.