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Isabel Sanchís presenta su nueva colección en la MBFW y desvela qué look elegiría para la Reina Letizia «por su elegancia y comodidad»

Isabel Sanchis y su hija Paula Maiques representan dos generaciones creativas unidas por una misma manera de entender la moda: la feminidad, la artesanía y la innovación como herramientas de expresión. Para su colección primavera/verano 2027, la firma valenciana mira al pasado para recuperar prendas que, en su momento, desafiaron las normas y que hoy adquieren un nuevo significado.

El punto de partida está en una prenda aparentemente sencilla, pero cargada de historia: los pantalones bloomer. «Es un vestido de fiesta con unos pantalones bajo el vestido», explican. La referencia es Amelia Bloomer, la mujer que en el siglo XIX popularizó una nueva forma de vestir femenino al introducir los pantalones bajo las faldas. «Fue una liberación para la mujer y creo que esa es una de las razones por las que empezamos la colección», añaden.

Ese concepto se traslada al presente a través de una colección en la que el pantalón se convierte en un elemento recurrente. Aparece combinado con cuerpos de costura, piezas impresas en 3D, gasas bordadas y plisadas y vestidos de grandes volúmenes. «Es una manera de mirar a esa reivindicación desde un punto de vista un poquito más actual», explican.

La innovación alcanza uno de sus momentos más sorprendentes en los corsés fracturados mediante impresión 3D. «Hasta el momento habíamos hecho a lo mejor algún detalle, algún broche, pero en esta ocasión hemos querido hacer una pieza completa, entera», cuentan. El reto estaba precisamente en salir de su zona de confort. Algunas piezas reproducen el efecto de un cristal fracturándose, mientras que un corpiño azul de varillas utiliza una resina especial que se fractura y se adapta al cuerpo.

«Entonces hemos querido fusionar técnica, un poco de silueta arquitectónica y un poco también de mensaje», explican. La impresión 3D permite además trabajar con materiales y efectos difíciles de conseguir mediante técnicas tradicionales: rigidez, transparencia, color y formas arquitectónicas.

La colección también recupera los estampados inspirados en pañuelos, alejándolos de cualquier lectura nostálgica. Para ellas, son «un símbolo de elegancia y de identidad personal». Y esa identidad constituye uno de los grandes mensajes de la propuesta: la moda como una forma de autoexpresión y autonomía. «Es el poder que tiene la moda y que es algo muy importante», señalan.

En cuanto al color, explican que la costura mantiene una paleta más pura, con negros, blancos y granates, mientras que las prendas con mayor movimiento incorporan azules, rosas y tonos empolvados. El resultado es una colección luminosa y sofisticada que mantiene intacto uno de los sellos de la casa: la construcción de la silueta y el trabajo del volumen.

Madre e hija reconocen que trabajan especialmente bien juntas. «La verdad es que trabajamos muy bien juntas. Entonces discrepamos poco», cuentan. Sus pequeñas diferencias aparecen sobre todo en los complementos. «Normalmente tú eres la que quieres siempre más: más lazos, más flores», comentan entre risas. Una de ellas tiende a añadir más elementos, mientras la otra prefiere contenerlos, aunque ambas coinciden en una filosofía de trabajo basada en probar antes de descartar: «Si no lo probamos, no lo sabemos».

Esa complicidad familiar se traslada a una firma que continúa creciendo internacionalmente. Con presencia en más de cuarenta países, un taller propio en Benaguasil y un nuevo espacio de 360 metros cuadrados en la calle Serrano 98 de Madrid, Isabel Sanchis afronta esta nueva etapa combinando tradición e innovación. Porque, como resume el espíritu de esta colección, romper también puede ser una forma de elegir: elegir cómo vestir, cómo expresarse y, en definitiva, cómo construir la propia identidad.

(Foto: Nieves Álvarez)

Durante la entrevista recordamos también la reciente aparición de Nieves Álvarez luciendo una de las creaciones más llamativas de la firma. Sobre esta colaboración, Paula Maiques destaca la elegancia natural de la modelo y el impacto de su elección: «A Nieves creo que le queda todo bien. Siempre que ha probado varios looks nuestros ha estado espectacular, y el último vestido que ha llevado, el modelo Urara en naranja con los godets y las hombreras, todavía la estilizaba más. La falda tenía movimiento y creo que es espectacular y perfecta».