Julio José Iglesias Jr.

El refugio de Julio José Iglesias Jr. en Miami: piscina, jardín mediterráneo, biblioteca y una cocina turquesa

Julio José Iglesias Jr.
(Foto: rtve)
Marta Morales

Julio José Iglesias Jr. vive entre Madrid y Miami, pero es en esta última ciudad donde ha encontrado uno de sus refugios más especiales. Junto a Adriana Romero, el hijo de Isabel Preysler y Julio Iglesias disfruta de una vivienda con mucho encanto, personalidad y un marcado aire mediterráneo. Una casa en la que el jardín, la piscina y los espacios exteriores tienen tanto protagonismo como las estancias interiores. La vivienda, construida en 1929, conserva ese característico estilo español que puede encontrarse en algunas casas de Miami: porches, balcones, tejas y detalles arquitectónicos de inspiración mediterránea. Pero lo realmente llamativo está en cómo Julio ha conseguido convertirla en un hogar cálido y muy personal.

Blanco y madera: la combinación que domina la casa

Nada más entrar, la decoración transmite luminosidad y calma. El blanco es uno de los grandes protagonistas, presente en paredes y techos, mientras que la madera aporta el contrapunto cálido. Los grandes ventanales permiten que la luz natural inunde las estancias y conectan visualmente el interior con la exuberante vegetación del exterior. En el salón, un amplio sofá en forma de L y un sillón en tonos neutros crean una zona de descanso cómoda y acogedora.

La decoración se completa con cojines de diferentes colores, una alfombra de fibras naturales y una mesa baja de madera. Todo sigue una estética relajada, sin renunciar a ciertos detalles sofisticados. También hay espacio para las aficiones de Julio. En uno de los rincones aparece una tabla de surf de madera, un guiño a su pasión por los deportes acuáticos y a la estrecha relación de la vivienda con el mar.

Julio José Iglesias Jr.
(Foto: rtve)

Una cocina que pone la nota de color

La cocina es probablemente uno de los rincones más sorprendentes de la casa. Si el resto de las estancias apuesta por tonos claros y naturales, aquí aparece una auténtica explosión de color. Los electrodomésticos turquesa de inspiración vintage llaman inmediatamente la atención y aportan un aire retro muy atractivo. La nevera y los fogones destacan sobre el resto de la decoración y convierten la cocina en uno de los espacios con más personalidad.

Además, se trata de una cocina abierta. Una barra con encimera de madera sustituye a las paredes y permite conectar este espacio con el resto de la vivienda. Los taburetes altos completan la zona. El guiño marinero vuelve a aparecer en los azulejos, decorados con motivos que recuerdan a las olas del mar. Un detalle sencillo que encaja a la perfección con la ubicación de la casa.

El jardín, el gran tesoro de la vivienda

Pero si hay una zona que consigue robar todas las miradas es el exterior. El jardín es uno de los lugares más especiales para Julio José, hasta el punto de que él mismo ha explicado que buena parte de lo que hay allí lo ha hecho personalmente. La vegetación envuelve la propiedad y crea diferentes ambientes. La gran piscina, integrada entre las plantas, se convierte en el centro de un exterior pensado para disfrutar del buen clima de Miami.

Hay sofás, sillones, hamacas y zonas chill out repartidas por el jardín. Bajo los porches de madera se encuentran rincones perfectos para sentarse y disfrutar del exterior. Uno de los elementos más originales es un asiento colgante de madera, pensado para relajarse mientras se contempla el jardín. La vivienda también cuenta con una ducha exterior de madera, acompañada de detalles en tono dorado envejecido.

Julio José Iglesias Jr.
(Foto: rtve)

Detalles marineros por toda la casa

La proximidad del mar se percibe continuamente. La decoración incorpora pequeños objetos que recuerdan al océano y refuerzan ese carácter de casa de playa. Uno de los elementos más curiosos es una gran ballena tallada en madera, situada entre rocas y piedras junto a varias estrellas de mar. También hay una fuente de aspecto rústico formada por cubos de madera que dejan caer el agua creando una pequeña cascada. Todo contribuye a esa sensación de estar en un lugar diseñado para desconectar.

Un salón de aire clásico

Aunque el exterior tiene un marcado espíritu relajado, algunas zonas del interior muestran una decoración más clásica. En el salón aparecen muebles de madera oscura combinados con elementos decorativos de inspiración árabe. La chimenea aporta todavía más calidez y convierte la estancia en un espacio acogedor. La mezcla de diferentes estilos funciona sin resultar excesiva: madera, tonos neutros, textiles y piezas decorativas conviven en un ambiente elegante y personal.

La biblioteca que completa la casa

Entre todas las estancias hay una que tampoco pasa desapercibida: una gran biblioteca de estilo clásico. Diseñada en forma de rinconera, ocupa un espacio considerable y permite tener los libros siempre a mano. Es un rincón que aporta carácter a la vivienda y rompe con la imagen de una casa exclusivamente pensada para disfrutar de la piscina y el buen tiempo.