Sandra Gago no trae nada de suerte a Feliciano López
Sandra Gago arropa desde las gradas a su futuro marido, pero su entrega no evita que Feliciano López encaje un duro golpe anímico
Si hay algo que los deportistas tienen como talismán es tener a sus parejas arropándoles en las gradas de los recintos donde disputan sus competiciones. Sucede en el fútbol, baloncesto, tenis y en casi todas las disciplinas que se presten. Pero esta especie de tradición no siempre resulta efectiva. Que se lo digan a Feliciano López, que en los últimos tiempos acumula serios correctivos, cayendo eliminado a las primeras de cambio. Y todo pese a tener a Sandra Gago a pocos metros jaleándole. Esta vez ha perdido contra Fernando Verdasco, el marido de Ana Boyer, en la primera ronda del trofeo Conde de Godó de Barcelona. No siempre el amor resulta un amuleto. Si quieres ver todas las imágenes de la decepción de Sandra Gago, no te pierdas nuestra galería.
Lo último en Cool
-
Lionel Messi y su colección de más de 1,3 millones de euros en relojes de lujo
-
Mckenna Grace, estrella de Hollywood, explica por qué rechaza papeles con desnudos: «Sueño con ser princesa Disney algún día»
-
Rania de Jordania acude al hospital de confianza en Madrid de la reina Sofía para tratar sus molestias de espalda
-
Olimpia Báez, la nieta de Carolina Herrera que debutará en Le Bal: de su vida secreta en Nueva York al misterio de su vestido
-
Portadas del corazón: la tragedia ferroviaria de Urda y la Familia Real de España protagonizan las revistas
Últimas noticias
-
La derrota de Trump en las ‘midterms’ no es el fin: Reagan, Clinton y Obama también perdieron el Congreso y siguieron gobernando
-
Sacyr dispara sus beneficios netos un 87% y supera los 116 millones de euros hasta septiembre
-
Crisis ferroviaria en España, en directo: la dimisión de Óscar Puente y las últimas noticias sobre la circulación de trenes
-
El Circuito Gran Vía aumenta un 45% su número de anunciantes y un 25% las campañas realizadas en los nueve primeros meses de 2026
-
Cayetana destroza en un minuto para enmarcar el «no todos somos iguales» de Sánchez