Adopción de niños

Madonna, madre adoptiva de cuatro niños de Malawi: «Después de la primera adopción sólo quería quedarme llorando en casa»

Maddona
Xabier Vergara
  • Xabier Vergara
  • Xabier Vergara (Pamplona, 2004). Especialista en periodismo de SEO y en actualidad deportiva. Con experiencia en medios nacionales de referencia como El País (Grupo Prisa), el Diario Marca y ahora en OkDiario. Perfil mixto entre redacción de noticias y análisis de métricas en tendencia.

La célebre cantante estadounidense, conocida popularmente como la reina del pop, ha decidido alejarse del foco mediático para mantener una vida tranquila y centrada en su familia. Una situación que no siempre ha sido así, ya que cuando decidió adoptar al primero de sus cuatro hijos en Malawi entró en una mala época: «Después de la primera adopción solo quería quedarme llorando en casa».

La cantante carga contra la presión a la que se vio sometida por parte de algunos medios: «Dijeron entonces que había secuestrado a David y yo solo podía pensar en que, si estaba salvando la vida de alguien, ¿por qué están tirando mierda de mí por esto?».

Sus hijos actuaron como refugio ante las críticas

Si algo ha demostrado Madonna es que nunca le ha importado lo que digan los demás sobre su vida, y por eso, es consciente de que el mundo se le volvería a echar encima cuando regresó a Malawi a adoptar otra niña huérfana, llamada Mercy: «Como soy una figura pública, nadie quería que diera la sensación de que me estaban tratando de manera especial. Así que me tocó seguir un camino complicado hasta conseguirlo».

Para ella, sus «hijos lo son todo y gracias a su cariño» es por lo que no le «influyen tanto las críticas externas». Sin embargo, esto no evitó que durante los primeros meses de la primera adopción Madonna sólo quisiera quedarse «en casa llorando».

Madonna quiere alejarse de los focos

La cantante, acostumbrada a acaparar portadas y estar siempre en el centro del debate mediático, ahora busca todo lo contrario. Tras trasladarse a Lisboa, ha seguido una tendencia de intentar ocultarse de todo lo que tenga relación con su fama. De hecho, confiesa que sus «hijas no tienen ni idea de en qué trabaja su madre».

«Me parece oportuno que de momento para ellas sólo sea su madre». De hecho, le resultó novedoso cuando contaba que, durante un viaje familiar escuchando la canción en la radio, su hijo David les contó que era ella quien cantaba la canción que estaba sonando. Una decisión de mantener a sus hijas lejos de todo lo que engloba su figura, que marca su forma de entender la crianza de sus hijos.