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Hace ya más de una semana que no se ve en público a los príncipes de Gales y tampoco se publica nada en sus perfiles oficiales en sus redes sociales. El pasado 13 de octubre, el príncipe Guillermo y su esposa se trasladaron hasta el Copper Box Arena en el Parque Olímpico Reina Isabel para celebrar el décimo aniversario del centro pero, desde entonces, no se ha tenido noticia de la actividad de la pareja, al menos, de manera oficial. Apenas un mes después de la muerte de la Reina Isabel, el motivo de este parón en la actividad de los nuevos príncipes de Gales no tiene que ver con su agenda o con cuestiones institucionales, sino con temas de índole más personal.
Tal como ha trascendido, los Príncipes se han tomado un pequeño descanso. Unas mini vacaciones que obedecen a lo que en el Reino Unido se conoce como ‘Autumn break’ y que responde a las vacaciones de otoño en el ámbito escolar. En concreto, los hijos de la pareja empezaron poco antes de la muerte de la Reina Isabel en un nuevo colegio, Lambrook, y ahora disfrutan de sus primeras vacaciones de otoño. Las clases se reanudan de cara a una de las fiestas más divertidas del año: Halloween.
A pesar de que la muerte de la monarca ha supuesto nuevas obligaciones para el matrimonio, que se ha asumido el título de príncipes de Gales, fuentes cercanas apuntan a que intentan compaginar lo mejor que pueden sus compromisos con el cuidado de sus hijos. No hay que olvidar que, además, el pasado verano se organizó la mudanza de la pareja a la zona de Windsor, en concreto, a Adelaide Cottage, con el objetivo de estar más cerca de la Reina Isabel. Una casa más reducida en la que solo residen los cinco, sin apenas personal, es más, la niñera española del matrimonio ya no pernocta con ellos.
Por el momento no se contempla que los príncipes de Gales y sus hijos hagan más cambios en su rutina, aunque algunas fuentes apuntan a que podrían estar planteándose una mudanza al Castillo de Windsor, una de las residencias predilectas de la Reina Isabel, donde la soberana pasó sus últimos años. Por su parte, el Rey Carlos va a permanecer por ahora en Clarence House, en lugar de trasladarse al Palacio de Buckingham, que se encuentra en pleno proceso de reforma.
Lo que no se sabe es qué han estado haciendo los Gales en estos días de descanso, aunque todo apunta a que podrían estar disfrutando de la tranquilidad que ofrece su residencia de Amner Hall, uno de sus lugares predilectos y donde mejor se encuentran. Asimismo, no se sabe aún cuándo está previsto que reaparezcan en público, pero será de cara a los próximos días.
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