Sindicatos que dirigen la huelga de educación valenciana piden derogar la ley de libertad educativa
La ley de libertad educativa es la que permite a las familias elegir la lengua en que quieren que estudien sus hijos e hijas
La ley de libertad educativa fue aprobada por PP y Vox y acabó con la imposición del catalán del Gobierno de Ximo Puig y Compromís
La petición de derogar la ley de libertad educativa añade un componente político y catalanista a la huelga

Sindicatos que dirigen las movilizaciones de la huelga de la educación valenciana han comenzado a mostrar un trasfondo político y catalanista a sus reivindicaciones, con la exigencia de derogar la ley de libertad educativa de la autonomía. Es decir, la ley que de la mano de PP y Vox fulminó la imposición del catalán en las aulas valencianas vivida bajo los gobiernos del socialista Ximo Puig y de Compromís y abrió la libre elección por parte de las familias de la lengua en la que desean que estudien sus hijos. En concreto, el más destacado, el catalanista STEPV. En tanto que UGT y CCOO no llegan a esos extremos, pero sí critican esa misma ley. De facto, esta circunstancia es la que impregna ya claramente de un color político la movilización.
OKDIARIO ya adelantó este martes que el independentismo catalán quiere conseguir, a través de la huelga de educación valenciana iniciada este lunes, reintroducirse en las escuelas de esta última comunidad autónoma. Un espacio del que han sacado al catalán los gobiernos de Carlos Marzón y Juanfran Pérez Llorca. Ambos han puesto fin a ocho años de dictadura lingüística del catalán en suelo valenciano con los gobiernos del socialista Ximo Puig y Compromís.
De hecho, tal como también avanzó OKDIARIO, el sindicato mayoritario en la convocatoria de huelga de la educación valenciana, el STEPV, de corte nacionalista y catalanista, acordó 10 días antes del arranque de las movilizaciones, que comenzaron el pasado 11 de mayo, la «defensa de la escuela en catalán» con el sindicato catalán USTEC-STEs y con el balear STEI, como consta en la propia web de USTEC-STEs.
Se da la circunstancia de que al menos dos de las reivindicaciones de los docentes valencianos en su huelga están directamente relacionadas con la lengua y con ese intento por recuperar el catalán por parte de la extrema izquierda y el catalanismo, en la línea de lo acordado por STEPV con las formaciones antes mencionadas. Una, la de un modelo lingüístico «que garantice la competencia plurilingüe y cohesión social, con el valenciano como lengua de cohesión y de calidad educativa». Y otra, la retirada inmediata de las restricciones a los autores catalanes y baleares en el currículo de Bachillerato. A ellas, se suma ahora la petición de este mismo sindicato de retirar la ley de libertad educativa.
Este miércoles, Hablamos Español, una asociación apartidista y sin ánimo de lucro nacida para defender los derechos de los hispanoparlantes y que preside la gallega Gloria Lago, relató, como reflejó también OKDIARIO, que varias asociaciones de padres y madres han entrado en contacto con ellos para advertirles que entre los puntos que reclaman los docentes en huelga hay uno que de facto supone relegar al español en el sistema educativo valenciano.
Hablamos Español relataba ya abiertamente el «malestar» en la comunidad educativa valenciana «por el posicionamiento a favor de la inmersión de algunos profesores y miembros de equipos directivos, que están recriminando a las familias que defiendan la libertad de elección de lengua para sus hijos». Hablamos Español anuncia, finalmente, que trasladará a la Consellería de Educación, que dirige Carmen Ortí, todas estas consideraciones «para que las tenga en cuenta».
Además de esta cuestión, la Consellería de Educación y los sindicatos se han reunido este jueves. Volverán a hacerlo el lunes. Mientras esto sucede, los datos de seguimiento van reduciendo la participación respecto al primer día, el pasado lunes. Así, el seguimiento en la Comunidad Valenciana es del 24,05%. Mientras que, por provincias, en Alicante es del 22,38%; en Castellón, del 23,10% y, en Valencia, del 25,75%.