Comunidad Valenciana
CASTELLÓN

La mujer embarazada asesinada en Castellón, víctima de una reyerta entre clanes

La mujer embarazada asesinada en Castellón, fue víctima de una reyerta por drogas. Esa es la principal hipótesis de la Guardia Civil casi 24 horas después del suceso. La joven lituana de 28 años ha muerto en el Hospital Clínico de Valencia, después de que los sanitarios salvaran la vida de su bebé de 37 semanas practicándole una cesárea de urgencia.

Los hechos tuvieron lugar alrededor de las 23:10 horas de este lunes, cuando un centro de salud del citado municipio castellonense alertó al Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU) de que había llegado a las instalaciones una mujer embarazada herida por arma de fuego en la cabeza.

Hasta el lugar indicado se movilizó un SAMU y una unidad de SVB, cuyo equipo médico, tras diversas maniobras, pudo estabilizar a la mujer y trasladarla de urgencia al Hospital Clínico Universitario de Valencia en la ambulancia de Soporte Vital Avanzado. Allí permaneció en estado crítico hasta su muerte. El bebé se encuentra estable después de que los médicos le practicaran una cesárea de urgencia a la madre.

La investigación corre a cargo de Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Castellón, que ya ha descartado la hipótesis del crimen machista. Los primeros datos recabados por los investigadores, dan cuenta de una reyerta callejera entre dos clanes familiares a la puerta de un bar en el barrio de Carbonaire de la localidad castellonense de Vall d’Uixò poco antes de las 11 horas de la noche de este pasado lunes.

La Guardia Civil tiene constancia que en el transcurso de esa reyerta en la que participaron varias personas, alguien hizo al menos dos disparos con un arma corta y uno de ellos alcanzó a la víctima en la cabeza. A pesar de que en principio los investigadores sopesaron la posibilidad de que los disparos se hubieran producido desde un vehículo, esa hipótesis ha quedado ya descartada e incluso se investiga si fue una bala perdida la que acabó con la vida de la víctima que en ese momento participaba de una u otra manera en la reyerta.

La principal hipótesis de los investigadores, tras contactar con varios testigos del suceso, es que la reyerta entre los dos clanes familiares pudo desencadenarse por un asunto de drogas. Los guardias centran la investigación en el entorno de la víctima, aunque por el momento no se ha registrado ninguna detención. Fuentes del caso señalan cómo la colaboración por parte de los implicados y testigos de la reyerta es prácticamente nula.