Ciencia
Ejercicio Físico

¿Qué ocurre en tu cuerpo en los primeros momentos del ejercicio?

Los primeros momentos del ejercicio son un tiempo fundamental en el que tu cuerpo se adapta y responde a la actividad física.

Ejercicios de definición

Partes del cuerpo casi nunca entrenamos

Ejercicio a partir de los 50

  • Francisco María
  • Colaboro en diferentes medios y diarios digitales, blogs temáticos, desarrollo de páginas Web, redacción de guías y manuales didácticos, textos promocionales, campañas publicitarias y de marketing, artículos de opinión, relatos y guiones, y proyectos empresariales de todo tipo que requieran de textos con un contenido de calidad, bien documentado y revisado, así como a la curación y depuración de textos. Estoy en permanente crecimiento personal y profesional, y abierto a nuevas colaboraciones.

Al comenzar a hacer ejercicio el cuerpo tiene una serie de cambios fascinantes desde los primeros momentos. Se trata de ajustes positivos, que casi siempre pasan desapercibidos, pero resultan esenciales para que puedas moverte, mantener el ritmo y disfrutar de los beneficios de la actividad física.

No importa de qué clase de ejercicio estemos hablando, siempre se producen cambios desde el primer momento. Una caminata rápida, una sesión de yoga o una rutina intensa en el gimnasio, o cualquier tipo de actividad física desata una serie de modificaciones positivas en el organismo. ¿Cuáles son esos cambios? Veamos.

Respuesta cardiorrespiratoria

En cuanto das el primer paso o haces el primer movimiento, tu corazón comienza a latir más rápido. Esto se debe a que tus músculos necesitan más sangre para recibir oxígeno y nutrientes. El aumento del ritmo cardíaco hace que la sangre llegue más rápido a las zonas que están trabajando.

Así mismo, los vasos sanguíneos se dilatan para facilitar el flujo sanguíneo, especialmente en los músculos activos. Este proceso puede elevar temporalmente tu presión arterial, pero esta es una respuesta normal y necesaria para satisfacer la demanda de energía. Pronto tu cuerpo se adaptará y encontrará un punto de equilibrio.

De igual manera, el cuerpo necesita más oxígeno para convertir los nutrientes en energía y los pulmones son los encargados de obtenerlo. Al mismo tiempo, deben eliminar el dióxido de carbono, que es un subproducto del esfuerzo muscular. Esta aceleración ayuda a mantener el ritmo respiratorio y mejora la eficiencia de los pulmones.

Otros cambios notables

La estimulación cardiaca y respiratoria no es el único cambio que se produce en tu cuerpo desde los primeros momentos del ejercicio. Hay otras modificaciones muy importantes, como las siguientes.

Descomposición del glucógeno

Para realizar actividad física, tu cuerpo necesita energía y la obtiene principalmente de la glucosa. En los primeros minutos de ejercicio, el organismo comienza a descomponer el glucógeno almacenado en los músculos y el hígado para convertirlo en glucosa que es la fuente de energía más rápida y accesible.

Aumento de temperatura

A medida que tus músculos se contraen y relajan, generan calor. Esto hace que tu temperatura corporal aumente, lo cual es completamente normal. Para evitar que te sobrecalientes, tu organismo activa su sistema de enfriamiento natural: la sudoración. El sudor se evapora en la piel y ayuda a disipar el calor.

Cambios hormonales

En los primeros momentos del ejercicio, el cuerpo libera hormonas como la adrenalina y el cortisol. La adrenalina es como un “empujón” de energía que incrementa tu estado de alerta. Entre tanto, el cortisol ayuda a movilizar las reservas de energía. Estas hormonas coordinan todos los sistemas para que trabajen en armonía.

Adaptaciones musculares

En los primeros momentos de ejercicio, tus músculos comienzan a adaptarse a la actividad. Las fibras musculares que se activan dependen del tipo de ejercicio que estás realizando. Por ejemplo, en un ejercicio de alta intensidad como el levantamiento de pesas, tus fibras musculares de contracción rápida se activan, mientras que en actividades de resistencia como correr, predominan las fibras de contracción lenta. Con el tiempo y la práctica, tus músculos se volverán más eficientes y fuertes, lo que te permitirá realizar actividades físicas con mayor facilidad.

Sensaciones de fatiga y dolor

Es importante recordar que también pueden aparecer sensaciones de fatiga y dolor, especialmente si no estás acostumbrado a hacer ejercicio. Esto es normal y puede ser un signo de que tus músculos están trabajando y adaptándose al nuevo estímulo. Sin embargo, escuchar a tu cuerpo es esencial; si experimentas un dolor agudo o persistente, es recomendable detenerse y evaluar la situación.

Sistema nervioso

Desde el primer movimiento, el cerebro envía señales a los músculos para coordinar cada acción. Además, libera endorfinas, unas hormonas conocidas como las “hormonas de la felicidad”. Estas mejoran tu estado de ánimo y reducen la percepción del dolor. Después de unos minutos, vas a sentirte más animado y menos cansado de lo que esperabas.

Adaptaciones musculares

Cuando comienzas a moverte, las fibras musculares se contraen con mayor fuerza y frecuencia. Para mantener este esfuerzo, necesitan más oxígeno y nutrientes, lo que explica por qué aumenta el flujo sanguíneo hacia ellos. Así mismo, los músculos comienzan a eliminar desechos metabólicos, como el ácido láctico, para evitar la fatiga temprana.

Beneficios continuos

Si decides continuar con el ejercicio, tu cuerpo comienza a optimizar todos sus sistemas para mantener el ritmo. El sistema cardiovascular y respiratorio se vuelven más eficientes, el metabolismo se ajusta para usar la energía de manera más sostenible, y los músculos se preparan para hacer esfuerzos prolongados.

Con el tiempo, vas a sentirte más fuerte y resistente. Sin embargo, desde los primeros momentos puedes experimentar los beneficios del ejercicio, en todo tu organismo. El cuerpo es una máquina perfecta y el ejercicio es la mejor manera de mantenerla en marcha.

Al comprender lo que ocurre en tu cuerpo, puedes motivarte a seguir adelante en tu camino hacia un estilo de vida más saludable. Así que la próxima vez que te pongas en movimiento, recuerda que cada paso cuenta y que tu cuerpo está trabajando arduamente para mantenerte en forma y saludable.

Lecturas recomendadas

Metabolismo muscular en el ejercicio

Fisiología del alto rendimiento deportivo