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Noruega desafía las leyes de la lógica: crea un material que recoge agua del aire sin que haya humedad ambiental

La escasez de agua potable sigue siendo uno de los grandes retos mundiales y ahora Noruega ha presentado una tecnología que podría cambiar por completo la forma de obtener este recurso. Un nuevo material desarrollado por investigadores de SINTEF permite recoger agua directamente del aire, incluso en ambientes secos donde otras soluciones dejan de ser eficientes.

El estudio, presentado por el equipo liderado por el investigador Roberto Mennitto, se ha centrado en mejorar los llamados generadores atmosféricos de agua, sistemas capaces de capturar la humedad ambiental y transformarla en agua potable.

El material noruego que logra captar agua incluso con poca humedad

Los investigadores descubrieron la solución tras experimentar con distintos materiales absorbentes conocidos como sorbentes, utilizados para capturar o fijar sustancias químicas. Después de un año de pruebas, el equipo consiguió desarrollar un polímero compuesto por dos elementos principales: un elastómero flexible similar al caucho y un polímero absorbente comparable al utilizado en los pañales infantiles.

El resultado es un material capaz de atraer moléculas de agua gracias a una especie de «microimanes» integrados en su estructura. Según explicó Mennitto, el funcionamiento recuerda al de los pañales absorbentes, aunque adaptado para recolectar agua del aire y convertirla en agua potable.

Una de las claves del avance es que el sistema sigue funcionando de forma eficiente cuando la humedad ambiental es inferior al 50 %, un punto donde muchos generadores atmosféricos actuales disparan su consumo energético y dejan de ser rentables.

Cuando el material alcanza su capacidad máxima de absorción, se calienta para liberar el agua almacenada. Ese vapor se canaliza después hacia un depósito donde vuelve a condensarse en forma líquida y queda lista para su uso.

El investigador comparó el proceso con el funcionamiento de un secador de pelo sobre cabello mojado: el aire caliente extrae el agua del polímero y genera una corriente saturada que termina condensándose en el interior del tanque.

Cuál es el objetivo del nuevo material

El nuevo material también destaca por su bajo coste de producción. Los científicos utilizaron materias primas económicas y un proceso de fabricación sencillo, sin recurrir a disolventes tóxicos ni químicos caros. Además, el polímero puede moldearse de distintas formas, utilizarse como revestimiento o incluso imprimirse en 3D.

Otra ventaja importante es su resistencia. Durante las pruebas, el material mantuvo sus propiedades después de 120 horas de funcionamiento continuo sin mostrar degradación, algo que sí ocurre con otros compuestos similares utilizados para captar agua atmosférica.

Los investigadores creen además que el material podría llegar a fabricarse a partir de biomasa, lo que abriría la puerta a sistemas todavía más sostenibles y accesibles.

Actualmente, el mercado de los generadores atmosféricos de agua mueve alrededor de 2.500 millones de dólares y se espera que supere los 4.000 millones antes de 2030. Estas tecnologías ya se utilizan en viviendas, oficinas, emergencias y aplicaciones militares, aunque el gran reto sigue siendo abaratar los costes para regiones áridas o poco pobladas.

El equipo de SINTEF trabaja ahora en reducir el coste de producción en un 25 % y aumentar la fabricación desde pequeñas cantidades de laboratorio hasta escalas industriales. También planean construir un prototipo funcional para optimizar la capacidad de captación del material.

El proyecto ya ha despertado el interés de varias start-ups y posibles inversores, que ven potencial en una tecnología capaz de proporcionar agua potable en lugares donde el acceso sigue siendo limitado o inestable.

Según recordó la Organización Mundial de la Salud junto a UNICEF, cerca de dos mil millones de personas todavía no tienen acceso seguro al agua potable. Para los investigadores noruegos, sistemas como este podrían convertirse en una alternativa viable en algunas de las zonas más afectadas por la escasez hídrica.