Ni China ni Rusia: el primer megapuerto inteligente del mundo está en Perú y ahorra 12 días de viaje a los barcos
La creación del Terminal Portuario Multipropósito de Chancay dejó a Perú en un nivel superior respecto al resto de países sudamericanos. Este megaproyecto de ingeniería, que tuvo su estreno oficial durante la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), transformó por completo el comercio regional al establecer una vía directa con China, Japón o Corea del Sur a través del Pacífico sur.
Informes de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) sostienen que esta infraestructura es un «nodo estratégico». La inversión de 3.400 millones de dólares permitió que el territorio peruano funcione como la puerta de entrada principal para capitales asiáticos. Esta megaobra de ingeniería, bajo control de la empresa COSCO SHIPPING Ports Limited, puso a Perú como un competidor directo de los grandes puertos internacionales.
Un salto tecnológico: el megapuerto inteligente de Chancay
La operatividad del megapuerto inteligente de Chancay utiliza tecnología que antes parecía exclusiva de Asia o Europa. Al ser un smart port, la instalación dispone de vehículos eléctricos no tripulados para la gestión de contenedores de forma autónoma. Estas máquinas, junto a grúas automatizadas y protocolos de comunicación 5G, incrementan la productividad en un 50% frente a los puertos convencionales de la región. Incluso, se utiliza reconocimiento facial y sistemas de radiofrecuencia para proteger la carga y los accesos.
Expertos de la PUCP confirman que la profundidad de la bahía, que tiene unos 18 metros de calado, permite el atraque de los barcos más grandes del mundo. Estas naves, que antes no podían recalar en otros puntos de la costa pacífica por falta de infraestructura adecuada, son capaces de cargar hasta 24.000 contenedores.
Con este puerto, los barcos se ahorran 12 días de viaje hacia Asia. Antes, la carga que salía de Sudamérica debía subir hasta México para cruzar el océano. Ahora, la ruta directa de Chancay reduce el trayecto de 40 a 28 días de media. Este recorte temporal baja drásticamente los costes logísticos y permite que productos frescos, como los de la agroexportación, lleguen en mejores condiciones a su destino final.
Este nuevo escenario genera un efecto dominó en Sudamérica. Según un informe de la BBC, países como Chile enfrentan el reto de modernizar sus terminales de San Antonio y Valparaíso para no perder competitividad. La capacidad de atraer buques de gran envergadura obliga a los operadores logísticos a replantear sus rutas, ya que el puerto peruano funciona hoy como un imán para la carga que antes transitaba por rutas más largas y costosas.
«El impacto será mixto. Puede que algunos puertos tengan que adoptar un nuevo rol, pero otros sectores se beneficiarán», dijo Andrés Bórquez, director del programa de Estudios sobre Asia de la Universidad de Chile, a BBC Mundo.
El motor económico de Perú vs. el crecimiento poblacional
En términos financieros, el impacto del terminal se nota en las arcas públicas y el empleo local. Solo en su fase inicial, la obra inyectó un 0,9% al PBI nacional, aunque las proyecciones apuntan a un aporte anual de 4.500 millones de dólares. Esta cifra equivale a casi el 2% del Producto Bruto Interno total de Perú, una inyección económica que no se veía desde los proyectos mineros de décadas pasadas.
Sin embargo, el crecimiento trae retos que el Perú todavía tiene pendientes. El distrito de Chancay enfrenta una demanda de servicios que sobrepasa su capacidad actual. La población, según datos recogidos por la PUCP, pasará de 63.400 a más de 216.000 habitantes en apenas diez años. Para evitar el colapso, es necesario que la zona crezca con nuevos hospitales, centros logísticos y un malecón turístico.
La controversia ambiental y falta de control estatal
A pesar del éxito comercial, la construcción del megapuerto de Perú dejó heridas en el entorno natural. Investigadores como la Dra. Ana Sabogal, directora de la Maestría en Desarrollo Ambiental e investigadora del INTE-PUCP, advierten sobre los daños en el humedal Santa Rosa.
Este ecosistema está ubicado a escasos kilómetros del puerto y es clave para las aves migratorias. La falta de una compensación ambiental sólida preocupa a los especialistas, ya que el ruido y la contaminación por hidrocarburos podrían alterar rutas migratorias que llegan hasta Estados Unidos y África.
En el lado administrativo, la exclusividad de la empresa China COSCO SHIPPING sobre los servicios esenciales generó un intenso debate jurídico. El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) otorgó una concesión inusual, sin fecha de vencimiento clara, algo que rompe la norma de los 30 años habituales en Perú.
«Es lo que se conoce como un government take competitivo. Cuando las garantías excesivas no están equilibradas, pueden surgir inconvenientes, como los arbitrajes. Y no es que los árbitros actúen de mala fe, sino que, en ocasiones, actores nacionales con intenciones poco claras juegan con las normas, lo que ha llevado a Perú a perder oportunidades importantes o a convertir negocios rentables en malas inversiones para el país», dijo Pedro Gamio, abogado y profesor PUCP.