Investigadores alemanes ponen patas arriba la historia del Sistema Solar: dicen haber hallado la estructura que fabricó los 8 planetas
Los científicos encuentran 45 planetas donde podría haber vida
La Vía Láctea tiene un enorme agujero negro, y los astrónomos ya saben cómo se alimenta
Un hongo pone en jaque a la NASA tras romper todas las reglas de protección
El origen de los planetas del Sistema Solar es una cuestión que la astronomía lleva décadas intentando cerrar. El interrogante de cómo el polvo disperso en torno a una estrella recién nacida acaba convirtiéndose en mundos como la Tierra, Marte o Júpiter sigue siendo uno de los problemas más complejos de la astrofísica.
El punto de partida de todo, los planetesimales (los cuerpos primitivos que sirvieron de semilla para planetas y asteroides), es el gran enigma pendiente. Un equipo del Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar, con sede en Gotinga (Alemania), cree tener ahora una respuesta.
Cerca de Júpiter: esta es la estructura del Sistema Solar que fabricó los planetas
Júpiter no solo es el planeta más grande del Sistema Solar, sino que, según un estudio publicado en la revista The Astrophysical Journal, fue también su gran constructor. A medida que el gigante gaseoso crecía, acumuló gran parte del material que lo rodeaba y abrió una brecha en el disco de gas y polvo que giraba alrededor del Sol.
Esa brecha generó, justo al otro lado de su órbita, una zona de alta presión que funcionó como una trampa de polvo cósmico.
Las partículas que viajaban a través del disco quedaban atrapadas en ese anillo. Al acumularse, colisionaban unas con otras y se fusionaban progresivamente hasta formar los planetesimales, los bloques constructivos de planetas y asteroides.
La estructura operó durante un período de entre dos y cuatro millones de años después de la formación del Sol, hace aproximadamente 4.600 millones de años. De ese proceso salió una masa total de planetesimales equivalente a unas 0,5 masas terrestres.
Los investigadores Nerea Gurrutxaga, Joanna Drążkowska, Vignesh Vaikundaraman y Thorsten Kleine emplearon simulaciones de Monte Carlo en dos dimensiones para modelar la evolución del polvo en el disco protoplanetario.
Sus conclusiones rastrearon colisiones, aglomeración y fragmentación de partículas a lo largo de 2,2 millones de años de evolución del disco.
Las condritas carbonáceas, el rastro físico del proceso: ¿Qué son?
Y ojo, porque la parte más sólida del estudio no es la simulación, sino la evidencia que la respaldó. El equipo vinculó sus modelos con las condritas carbonáceas, un tipo de meteorito rico en carbono que se conserva en colecciones científicas de todo el mundo. Estas rocas primitivas son restos directos del período de formación temprana del Sistema Solar.
Las condritas carbonáceas se dividen en seis grupos con composiciones distintas, algo que siempre había resultado difícil de explicar. Las simulaciones revelaron que esa diversidad, alejada de ser una anomalía, es la huella directa de la trampa de polvo.
La fracción de matriz (el material fino y frágil atrapado) pasó de representar alrededor del 20% al inicio del proceso hasta aproximadamente el 50% a los 3,8 millones de años. Cada grupo de condritas corresponde a una fase distinta de esa evolución temporal.
Los meteoritos que los científicos llevan estudiando durante décadas son, en definitiva, instantáneas del funcionamiento de esa fábrica primordial.
¿Por qué este hallazgo alemán replantea por completo la historia del Sistema Solar?
Si las trampas de polvo generadas por planetas masivos fueron el mecanismo principal de formación de planetesimales, la historia del Sistema Solar tendría que reescribirse en una parte importante. Los modelos predominantes hasta ahora distribuían esa formación de manera más o menos uniforme a lo largo del disco protoplanetario.
El trabajo sugiere además que este tipo de estructuras podría ser universal. Cualquier sistema planetario con un gigante gaseoso en formación temprana desarrollaría mecanismos similares, lo que tendría consecuencias directas para entender cómo se forman los planetas en otras estrellas.
El equipo señala que esta misma lógica podría aplicarse a las condritas no carbonáceas y a los meteoritos de hierro diferenciado, lo que abriría la puerta a una revisión completa del mapa de formación del Sistema Solar primitivo.
Así, la fábrica de planetas estuvo activa durante millones de años, y sus productos siguen cayendo sobre la Tierra en forma de meteoritos.
Lo último en Ciencia
-
Un científico español advierte a la población: «Nunca toques esta pieza del microondas, puede contener óxido de berilio y los daños son irreversibles»
-
Científicos vierten miles de litros de sosa cáustica en el mar: un experimento pionero que provoca la aparición de una mancha rojiza en el océano
-
Dinamarca rompe las reglas de la construcción: desarrolla algas marinas que capturan CO2 y pueden sustituir al plástico polipropileno
-
Conjunción Luna-Venus de septiembre de 2026: cuándo ver el encuentro entre nuestro satélite y el planeta más brillante
-
En 1933 Estados Unidos construyó un río artificial de 536 km: después de 93 años sigue siendo una ruta de expansión para uno de los peores peces invasores del mundo
Últimas noticias
-
José Alemán: “La basura que devuelve el mar es como un todo a 100: encuentras lo inimaginable en las playas”
-
El hogar de las ninfas romanas en Menorca, un monumento de inmenso valor en peligro de desaparición
-
Flick exige más: «No jugamos a nuestro nivel en la primera parte»
-
Resultado Sevilla – Barcelona: resumen, estadísticas, goles y cómo ha quedado el partido de la Liga (1-3)
-
Jornada 7 de la Liga: resumen de todos los partidos