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Cunde la alarma entre los entomólogos: la mosca carnívora ha vuelto a Estados Unidos y los científicos intentan extinguir la plaga de forma inminente

Mosca carnívora
Mosca carnívora (IA).
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

La «mosca asesina» ha encendido las alarmas en Estados Unidos tras la detección de varios ejemplares de Cochliomyia hominivorax, conocida como el «gusano barrenador del Nuevo Mundo», en los estados de Nuevo México y Texas.  Se trata de un parásito cuyas larvas carnívoras se alimentan de animales vivos de sangre caliente ;para ello, penetran profundamente en sus tejidos, hasta el punto de requerir un raspado mecánico o una intervención quirúrgica para su extracción.

Después de más de medio siglo sin presencia significativa, su regreso supone una seria amenaza para la ganadería, además de poner en riesgo a mascotas y animales silvestres. A ello se suma su condición de zoonosis, ya que la infestación también puede afectar a las personas que entren en contacto con el parásito. Las autoridades sanitarias de Estados Unidos mantienen una estrecha vigilancia sobre la evolución de los nuevos casos, ya que en el pasado este insecto llegó a causar graves pérdidas en el sector ganadero en Florida.

La mosca carnívora que ha encendido las alarmas en Estados Unidos

A simple vista, este insecto puede confundirse con una mosca común, aunque presenta un característico tono verde metalizado. Sin embargo, el verdadero peligro no se encuentra en el ejemplar adulto, sino en sus larvas extremadamente voraces, que disponen de piezas bucales afiladas y en forma de gancho para alimentarse de tejido vivo. Su agresividad es tal que, sin una atención veterinaria rápida, una infestación puede llegar a provocar la muerte del animal afectado.

La mosca deposita sus huevos en heridas abiertas o cavidades corporales de los animales, especialmente en zonas como las orejas o las fosas nasales. El mayor peligro aparece cuando los huevos eclosionan, ya que cientos de larvas pueden comenzar a alimentarse simultáneamente de los tejidos del huésped, provocando una infestación conocida como miasis por gusano barrenador. Si no se detecta y controla a tiempo, la infección puede avanzar rápidamente.

Vigilancia activa

Durante la crisis de 1960, las autoridades lograron erradicar la plaga  después de una campaña de varias décadas basada en la técnica de los insectos estériles, que consiste en liberar machos esterilizados para impedir que la población pueda reproducirse con normalidad. Ante la reciente reaparición, los servicios veterinarios han comenzado a reforzar la información y distribuir guías de prevención para facilitar la detección y actuación ante posibles infestaciones.

Ahora, los Servicios de Salud Pública de la Agencia de Salud y Servicios Humanos del Condado de San Diego (HHSA), junto con investigadores de la Universidad de California en San Diego, han desarrollado un panel de control destinado a estimar el riesgo de infestación por el gusano barrenador del Nuevo Mundo en diferentes zonas de Estados Unidos.

La herramienta no se limita a recopilar los casos confirmados, sino que combina distintos indicadores relacionados con la posible expansión del parásito, entre ellos las detecciones comunicadas, las condiciones ambientales que podrían favorecer la supervivencia de la mosca y sus larvas, así como la información difundida a través de los medios de comunicación. Con todos estos datos, el sistema genera estimaciones de riesgo a escala de condado, proporcionando a las autoridades una referencia para identificar las áreas en las que la amenaza podría estar aumentando.

«Nuestros socios de salud pública del condado nos alertaron sobre la necesidad de mejorar el conocimiento de la situación del gusano barrenador del Nuevo Mundo», comentó Eliah Aronoff-Spencer, MD, PhD, profesor de medicina en la Facultad de Medicina de UC San Diego y miembro afiliado del Laboratorio de Diseño de UC San Diego y del Instituto Qualcomm. «Creamos un panel de control para generar perfiles de riesgo regionales. Este es solo un ejemplo de cómo respondemos a las necesidades del condado, centrándonos en problemas reales. Es un modelo que nos ha brindado un gran éxito, como el Panel de Control Ambiental de la Crisis del Río Tijuana».

Actualmente, el panel de control del gusano barrenador se encuentra limitado a los socios del proyecto y a los responsables de salud pública, aunque sus creadores confían en poder desarrollar y poner a disposición del público una versión abierta en el futuro. Una de sus principales ventajas para la detección temprana de posibles brotes es que el sistema no depende exclusivamente de los casos que ya han sido confirmados.

Los sistemas tradicionales de vigilancia epidemiológica suelen apoyarse en análisis de laboratorio y mecanismos formales de notificación, procesos que en determinadas circunstancias pueden tardar en reflejar lo que está sucediendo sobre el terreno.

«Los mecanismos tradicionales de notificación en materia de salud pública suelen ser lentos», afirmó Seema Shah, doctora en medicina y máster en salud pública, directora médica de la División de Epidemiología y Servicios de Inmunización del Departamento de Servicios de Salud Pública del Condado de San Diego. «La confirmación de laboratorio puede tardar días o semanas. Al incorporar los informes de los medios de comunicación, podemos identificar posibles amenazas con mayor rapidez y anticiparnos a los problemas».

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