El CSIC dicta sentencia: un estudio científico confirman los beneficios del cultivo de mejillones y sus bateas para los ecosistemas gallegos
Las técnicas de cultivo tradicionales han demostrado su eficiencia y, además, traen una serie de beneficios para el ecosistema. Por ejemplo, es lo que ocurre con las bateas de mejillón en las rías de Galicia.
Según un estudio presentado por OPMEGA, la Organización de Productores de Mejillón de Galicia, y elaborado con participación del Instituto de Investigaciones Marinas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), las bateas tienen beneficios directos en las rías gallegas.
Para llegar a esa conclusión los investigadores han analizado los servicios ecosistémicos del cultivo en batea y ha quedado claro su papel ambiental, económico y cultural.
El CSIC defiende el papel del cultivo de mejillón en las rías de Galicia
Según OPMEGA, con este trabajo ha sido posible cuantificar de forma integral los beneficios que generan las bateas más allá de la producción de mejillón. De hecho han organizado el análisis en cuatro categorías de servicios ecosistémicos: provisión, regulación, soporte y servicios culturales.
El CSIC ha apoyado el proyecto debido a la necesidad de revisar todas las investigaciones sobre el mejillón para optimizar la sostenibilidad del cultivo en Galicia.
Por ejemplo, hace unos meses avisaron de que las rías gallegas son un ecosistema marino de alta productividad, lo que hace más necesario gestionar su capacidad de carga para garantizar el futuro del sector.
La investigación está elaborada por Xosé Antón Álvarez Salgado, científico del Instituto de Investigaciones Marinas del CSIC, junto a la consultora Ana Vila, de INXENIA, y con la colaboración de otros científicos del IIM-CSIC.
Qué beneficios ambientales aportan las bateas de mejillones a las rías gallegas
Entre las conclusiones comunicadas por OPMEGA, el estudio documenta la capacidad del mejillón como fuente de proteína sostenible, con una huella de carbono inferior a la de otras fuentes animales. También señala el valor de la concha como recurso aprovechable en sectores como la agricultura o la construcción.
Pero eso no es lo único que aportan, ya que han podido comprobar que las bateas influyen en la calidad del agua. Al parecer, el mejillón ayuda a la filtración y a retención de nutrientes en las rías.
Además, han estudiado el papel de las conchas como reserva alcalina frente a la acidificación oceánica y el posible efecto protector de las bateas sobre la línea de costa.
Tampoco han querido limitarse al plano ambiental y han estudiado su impacto a nivel turístico, económico y cultural en las rías de Galicia. Lo que queda claro es que las bateas forman parte del paisaje, de la identidad gastronómica y de la actividad productiva de la región.
Cuál es el futuro de la miticultura en Galicia
El CSIC ha insistido en que el futuro del mejillón gallego exige un enfoque integrador, capaz de tener en cuenta factores ecológicos, sociales y económicos.
Y es que el sector se enfrenta a un escenario complejo y debe adaptarse a los cambios ambientales y climáticos sin poner en riesgo el sustento económico de los trabajadores.
Para lograrlo lo fundamental será ajustar la capacidad de carga de las rías. Es decir, determinar cuánto cultivo puede sostener un área determinada sin comprometer el equilibrio del ecosistema.