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China está extrayendo toneladas de arena para crear un bosque en pleno desierto

  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

Toneladas de arena de un desierto están siendo extraídas en China para crear un bosque en pleno desierto. Lo que parece imposible, acaba siendo una realidad, en estas jornadas en las que cada detalle cuenta, nos hace enfrentarnos a una serie de peculiaridades de la vida moderna. En especial, si somos conscientes de lo que supone obtener un cambio de tendencia natural que nos ayuda a ganar espacio y zonas verdes a un país que necesita cada una de ellas como si fuera oro.

China es un gran país con millones de personas que necesitan descubrir más espacios verdes. Imprescindibles para mantener la mente en perfectas condiciones y quizás con la mirada puesta a una serie de peculiaridades que pueden ser claves. Es hora de saber qué nos espera en estos días en los que la tecnología del ser humano ha llegado a un punto de que es difícil retornar, en especial en estos días en los que cada detalle cuenta. Un bosque en pleno desierto es algo que parece imposible, pero con el plan correcto, puede acabar convirtiéndose en una realidad que deja al mundo en shock.

China crea un bosque en pleno desierto

Este plan del gobierno chino viene de lejos. No es algo que pueda hacerse a toda velocidad, es más, requiere de un tiempo y de unos esfuerzos que deberemos tener en consideración y contra los que se será difícil luchar. Sobre todo, si tenemos en cuenta que estaremos ante un desierto que no aporta el espacio que se necesita,

En lugar de ser una zona productiva, supone una arena que ha debido de ser extraída para poder dar paso a otro suelo que cumplirá con unas características que deberemos tener en consideración. Será el momento de empezar a pensar en una serie de cambios que serán esenciales en estos días que tenemos por delante.

Un bosque que aparece de la nada y acabará siendo lo que nos acompañará en estos días en los que cada detalle cuenta. Un elemento que, sin duda alguna, puede acabar siendo la antesala de algo más, de un giro radical que puede convertirse en un precedente mundial.

Lo que han hecho en China, cuesta de explicar y puede acabar siendo lo que nos invite a pensar en el gran impacto que tiene el ser humano sobre el planeta. Se puede crear una zona en la que crezca un suelo verde y se hace de tal forma que nos descubre que el impacto de determinados cambios puede ser enorme.

Está extrayendo toneladas de arena para crear un bosque en un desierto

Un desierto que nunca más será una desierto, sino que acabará convertido en un bosque, una espectacular zona verde que este lugar del planeta se ha encargado de crear de una manera que nos costará creer y que puede llegar a sorprendernos en todos los sentidos.

Tal y como nos explican desde DialogueEarth: «El 28 de noviembre, los trabajadores plantaron los últimos 100 metros de árboles a lo largo del borde sur del desierto de Taklamakan, completando un «cinturón verde» de 3.046 kilómetros que rodea el desierto más grande de China, informa Xinhua. El desierto de Taklamakan, que cubre un área de 337.600 kilómetros cuadrados, aproximadamente del tamaño de Finlandia, es el segundo desierto de arena cambiante más grande del mundo, detrás del Sahara. Sin intervención humana, los desiertos tienden a expandirse con el tiempo a menos que se contrarresten con aumentos significativos en las precipitaciones, señaló Ecogov, un medio de comunicación del Ministerio de Recursos Naturales de China. En 2018, la investigación mostró que el Sahara se ha expandido en un 10% durante el siglo pasado. La iniciativa de China para frenar la expansión del desierto mediante la plantación de árboles comenzó en 1978 con el proyecto Three-North Shelterbelt, comúnmente conocido como el «Gran Muro Verde». Su objetivo es plantar poco más de 35 millones de hectáreas de árboles para 2050 para combatir la desertificación. Según el Global Times, los esfuerzos de forestación durante la última década han reducido significativamente la desertificación de la tierra, lo que ha llevado a una disminución en la frecuencia y la gravedad de las tormentas de arena y polvo en el norte de China. Sin embargo, un estudio de 2015 realizado por científicos chinos encontró que la plantación de árboles contribuyó con menos del 3% a los cambios en la cobertura de vegetación observados en las regiones con los desiertos más grandes, informó The Economist. Las fluctuaciones de las lluvias representaron alrededor de un tercio, mientras que los controles sobre el pastoreo y la agricultura fueron otros factores importantes».

Siguiendo con la misma explicación: «El noroeste de China ha sido particularmente sensible al cambio climático en las últimas décadas, experimentando un mayor calentamiento y precipitaciones. Este verano, el desierto de Taklamakan fue golpeado por las inundaciones. China no está sola en sus esfuerzos de forestación. La Unión Africana lanzó su propia Iniciativa de Gran Muro Verde en 2007, con el objetivo de restaurar 100 millones de hectáreas de tierra degradada. En junio, Lin Jian, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, dijo que el país ha estado trabajando con África, Oriente Medio y Mongolia para combatir la desertificación, y que tal colaboración ha «hecho que más países sean más ecológicos».