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Arabia Saudí se ha pasado el juego: Construye un ‘río subterráneo’ de 14 km para llevar agua hasta el desierto

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Vivir en uno de los desiertos más grandes del planeta requiere soluciones extremas y presupuestos casi ilimitados. Arabia Saudí se enfrenta a temperaturas altísimas y a una ausencia crónica de precipitaciones, pero sus ingenieros han decidido ignorar estas limitaciones geográficas y construir un río subterráneo.

Esta infraestructura hídrica masiva está diseñada para transportar agua desde la costa hasta el corazón del desierto. No hablamos de simples camiones cisterna, sino de una red compleja de tuberías que atraviesa montañas y subsuelos rocosos. Así, se aseguran el abastecimiento de agua potable en una región donde la geología y el clima juegan totalmente en contra.

¿Qué esconde realmente el río subterráneo de Arabia Saudí?

La solución técnica consiste en un inmenso sistema de tuberías que funciona como una arteria artificial oculta. Aunque el proyecto incluye tramos impresionantes, como el río subterráneo de 14 km que perfora macizos montañosos, la magnitud total de la red es mucho mayor.

El Saline Water Conversion Corporation (SWCC), entidad estatal de Arabia Saudita, tiene el impresionante récord, certificado por Guinness World Records, de tener la red de transmisión de agua más grande del mundo, con una longitud verificada de 14.217 kilómetros.

Según recoge el medio Click Petróleo e Gás, la decisión de tener un río subterráneo responde al calor implacable que supera con frecuencia los 50 °C durante el verano. Si el agua circulara al aire libre, la evaporación se llevaría gran parte del caudal. Al mantener los conductos bajo tierra, los técnicos evitan pérdidas, protegen la instalación de las agresivas tormentas de arena y mantienen la presión necesaria para bombear el recurso a través de distancias continentales.

Del mar al grifo: así funciona la fábrica de lluvia artificial

Para llenar estas tuberías, el país ha tenido que recurrir al mar, ya que carece de ríos o lagos de agua dulce. Arabia Saudí se ha convertido en una potencia mundial en desalinización. La Corporación de Conversión de Agua Salina gestiona plantas gigantescas como Ras Al Khair, en el Golfo Pérsico, o Shoaiba, en el Mar Rojo.

Estas instalaciones industriales procesan millones de metros cúbicos al día para retirar la sal y las impurezas. Sin embargo, los expertos del sector señalan que el proceso conlleva un consumo energético altísimo y genera un residuo conocido como «salmuera», cuya gestión resulta crítica para no dañar los ecosistemas marinos cercanos.

¿Por qué tienen un río subterráneo en Arabia Saudí?

Durante décadas, la estrategia se basó en exprimir los recursos subterráneos y aprovechar las escasas lluvias. El gobierno levantó más de 500 presas para capturar el agua de las inundaciones repentinas en los cauces secos, conocidos como wadis. Estas estructuras almacenan unos 2,3 millones de metros cúbicos y ayudan a recargar el subsuelo, pero la demanda actual ha superado cualquier previsión.

Los estudios geológicos muestran que los acuíferos contienen reservas de tiempos prehistóricos más húmedos, pero gran parte no es renovable. La extracción histórica ha sido muy superior a la recarga natural, sobre todo por el uso agrícola.

El futuro está en la Iniciativa Verde Saudí

Toda esta agua no solo servirá para el consumo humano o industrial. Las autoridades saudíes han lanzado la Iniciativa Verde Saudí en 2021, un ambicioso plan nacional, bajo el patrocinio del príncipe heredero Mohammed bin Salman, que busca plantar 10.000 millones de árboles y rehabilitar tierras degradadas. Aspiran a proteger el 30 % del territorio y reducir las tormentas de polvo.

Así, Arabia Saudí apuesta su futuro ambiental a la capacidad de su ingeniería para mantener húmedas las raíces de millones de plantas en un entorno hostil.