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El TSJC ve «indicios sólidos» para juzgar a Laura Borràs por presunto fraude y prevaricación

Se estrecha el cerco judicial sobre la presidenta del Parlament de Cataluña, Laura Borràs. La Sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ve «indicios suficientemente sólidos» para juzgar a la dirigente de JxCAT por presunto fraude administrativo cuando era directora de la Institución de las Letras Catalanas (ILC).

El juez instructor del caso ha dado por finalizada la instrucción y ha dado pedido a la Fiscalía que presente  el escrito de acusación o la petición de archivo del procedimiento de Borràs y otras tres personas en un plazo de diez días, según recoge el auto.

El tribunal acusa a Laura Borràs de presunto delito continuado de prevaricación administrativa, fraude administrativo, falsedad en documento mercantil y delito continuado de malversación de caudales públicos.

El juez señala que, una vez terminada la instrucción, «el resultado de las diferentes diligencias permite apreciar como hechos indiciariamente acreditados» que constituirían dichos delitos.

En el auto se recalca que Borrás, fue nombrada directora de ILC el 15 de enero de 2013, y que entre marzo de 2013 y febrero de 2017, dicha institución adjudicó por medio de su directora 18 contratos menores relativos a la programación y mantenimiento del portal web de la institución.

El magistrado detalla que seis de los contratos fueron adjudicados a Isaías H., por un importe global de 112.503,50 euros, otros seis a Xarxa Integral ( por 101.035 euros en total), tres a Freelance (por 54.437,90 euros en total), y otros tres a APMG&CE SL (por 21.175 euros), Andreu P.M. (por 20.025,50 euros) y Smartcooper (21.265,75 euros).

«La contratación subió a un total de 330.442,65 euros, de los cuales la ILC por sí misma o a través del ICO satisfizo 309.176,90 euros», indica el magistrado en el auto. También explica que la actual presidenta del Parlament intervino en todos los contratos proponiendo la contratación, acordando la adjudicación, aprobando los gastos, certificando la ejecución del servicio con la factura correspondiente y autorizando el pago.

«Resoluciones injustas»

El juez apunta en este sentido que Laura Borràs presuntamente abusó de las funciones como directora de ILC «dictando resoluciones injustas», siendo consciente de que las adjudicaciones entraban en contradicción con las exigencias de la legislación reguladora de los contratos del sector público, favoreciendo los intereses de Isaías H., en detrimento de la defensa de los intereses generales.

Además, señala que la comunicación por correo electrónico entre Borràs y Isaías H. «son indicios suficientemente sólidos de la concertación entre ellos dos para defraudar a la ILC».