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Una andaluza relata cuál es su problema con el catalán: «Si tuviera que odiar a alguien sería al que puso…»

Mudarse a Cataluña supone también acostumbrarse al catalán, incluso para quienes llegan desde otros puntos de España. Y aunque algunas palabras se entienden prácticamente desde el primer momento por su parecido con el castellano, lo cierto es que hay otras que necesitan algo más de tiempo. Sin embargo, el verdadero lío puede aparecer cuando un término recuerda a una palabra que ya conocemos y significa algo completamente distinto. Eso es precisamente lo que le ocurre a una joven tiktoker de nombre María Alarcón, con algo tan cotidiano como las comidas.

Esta joven andaluza lleva dos años viviendo en Cataluña y todavía hay cuatro palabras que consiguen hacerla dudar: las que se utilizan para hablar del desayuno, la comida, la merienda y la cena. María, conocida en TikTok como @mafipy, ha contado la situación en uno de sus vídeos y lo ha hecho riéndose de ella misma. «Yo soy una persona que no odia a nadie, pero si tuviera que odiar a alguien, sin duda sería a la persona que le puso esos nombres en catalán a las horas para comer», comienza diciendo.

Una andaluza relata cuál es su problema con el catalán

Después de dos años viviendo en Cataluña, la joven reconoce que sigue teniendo que pensárselo cuando aparecen estas palabras en una conversación. «Soy andaluza viviendo en Cataluña y es que desde que llegué, llevo dos años, todavía me sigo liando con las comidas», cuenta. Y para que quienes no saben catalán entiendan a qué se refiere, empieza por el desayuno del que dice que en catalán es  «esmorzar». Para alguien acostumbrado al castellano es fácil relacionarlo de primeras con «almorzar», pero ahí está precisamente la primera trampa que señala María. «No vayas a confundir esmorzar con el almuerzo, porque el almuerzo es dinar», explica.

Y con «dinar» aparece un segundo problema. Esta vez no por el castellano, sino por el inglés. A quien conozca algunas palabras de este idioma probablemente le resulte familiar por su parecido con dinner. «Si sabes un poquito de inglés, probablemente dinar te suena a cena», dice María. Sin embargo, vuelve a fallar la asociación: para hablar de cenar en catalán se utiliza sopar. De ahí que la joven bromee con quienes están escuchando su explicación. «Probablemente, si no sabes catalán, estás flipando y, si sabes catalán, te estarás riendo porque esto le pasa a todo el mundo», afirma.

«Puede parecer una tontería, pero no lo es»

Si se piensa, basta con aprender cuatro palabras y recordar qué significa cada una. En una conversación, sin embargo, hay poco tiempo para detenerse a traducir mentalmente cada término. Es ahí donde María asegura que aparece el problema, sobre todo al principio, cuando todavía no se está acostumbrado a escucharlos. «Esto puede parecer una tontería, pero es que cuando llegas y no lo sabes es como que la gente te está hablando de las horas de comer y es como: a ver, el desayuno, el almuerzo… y no os entendéis», explica.

Hay una comida que, según cuenta, le ha dado bastante menos trabajo. Se trata de la merienda, que en catalán es «berenar». En este caso no encuentra tanta dificultad para establecer la relación entre ambas palabras y recordarla cuando habla con alguien. Su anécdota muestra una situación bastante habitual cuando se empieza a tener contacto diario con otra lengua. No siempre son las palabras más extrañas las que provocan dudas, sino que a veces ocurre justo con aquellas que se parecen lo suficiente a otras conocidas como para llevarnos por el camino equivocado.

Los ‘false friends’ que encuentra en el catalán

María termina comparando lo que le ocurre con algo que recuerda de sus años estudiando inglés. Son los conocidos como false friends o falsos amigos: palabras que se parecen a otras de una lengua distinta, pero cuyo significado no es el que uno podría imaginar a primera vista. «Esto mismo también pasa con otras palabras. Me siento un poco como cuando estudiaba inglés con los false friends, pero versión catalana», reconoce.

En su caso, el ejemplo más evidente es esmorzar. Su parecido con «almorzar» hace que tenga que recordar que se está hablando del desayuno. Después llega «dinar», que puede hacer pensar en el inglés «dinner», aunque se refiera a la comida. Finalmente aparece «sopar» para la cena. Son asociaciones que María ya conoce después de dos años en Cataluña, pero eso no impide que de vez en cuando todavía tenga que hacer el recorrido mental para colocar cada comida en su sitio. Ella misma se lo toma con humor y asegura que hay más palabras con las que le sucede algo parecido, aunque esas las ha dejado para otro vídeo.

@mafipy Seguramente no sea la única que se lie las comidas en catalán 😂😂 #catalan #catalunya #cataluña #andaluza #choquecultural #humor #catalanes #catala #catalunyatiktok #girona #barcelona #barna ♬ sonido original – Maria Alarcón