Cómo enseñarle a tu bebé a sonarse la nariz
A partir de los dos años los niños ya son capaces de aprender a sonarse la nariz, de modo que podemos esperar a esta edad para seguir los pasos que os vamos a enumerar.
Sonarse la nariz es una habilidad importante y aunque no lo pensemos, no es fácil de adquirir, de modo que es necesario que nuestro hijo o hija sepa como sonarse desde bien pequeño para evitar cualquier problema derivado de tener mocos. Veamos a continuación, cómo enseñar a tu bebé a sonarse la nariz.
Cómo enseñarle a tu bebé a sonarse la nariz
No hace falta esperar a que el niño o niña tenga un resfriado para que pueda dominar la habilidad de sonarse la nariz. De hecho la clave está en esperar a que tenga la edad adecuada, y en ese sentido, podemos decir que será a partir de los dos años cuando el niño o niña pueda aprender a sonarse sin demasiada dificultad.
Para enseñarle correctamente basta con seguir una serie de pasos que son muy básicos, pero que puede que no sepamos, ya que nosotros mismos tenemos la costumbre adquirida, algo que le falta a tus hijos de modo que habrá que ser paciente y hacer lo que ahora os indicamos.
- Lo primero de todo será comenzar practicando. De este modo tienes que colocar suavemente un dedo en los labios de tu hijo/a para mostrarle que puede dejar salir el aire de la nariz. Alternativamente, también puedes enseñarle a soplar burbujas bajo el agua durante un baño y luego hacer que aplicar la misma técnica cuando siente la nariz cerrada. Invítalo a jugar al dragón, es decir a que arroje por la nariz su «fuego» ya sean burbujas o la mucosidad. Debemos, como mencionado, ir con cuidado y hacerlo todo suavemente.
- Por otro lado, y también para practicar, podemos aplicar un desafío divertido que consiste en hacer que mueva una bola de algodón , una pluma o una bola de papel de seda sobre una superficie plana lo más rápido posible, ¡usando solo su nariz!
- Una vez que el niño o niña ya haya practicado como hemos indicado, llega el momento de enseñarle a sonarse la nariz. De este modo, lo que tenemos que hacer es colocar un dedo en uno de los lados de la nariz de tu hijo/a y presionar su fosa nasal izquierda mientras le decimos que sople la derecha. Repetimos entonces con la otra fosa nasal, luego dejamos que sea el niño o niña quien lo intente colocando además un pañuelo. A los niños pequeños les encanta imitar, por lo que es más probable que traten de hacerlo ellos mismos, para sentirse bien. De alguna manera, tienes que desafiarlo y motivarlo para que lo haga por su cuenta.
- Otra cosa que tienes que enseñar al niño, será tirar el pañuelo que haya usado. Nunca debe dejarlos tirados. De este modo cuando tenga un resfriado, tirar sus pañuelos usados será una extensión natural de lo que ya sabe hacer. Finalmente, recuerda que los lavados nasales no deben olvidarse. Continúa practicándolos, incluso si el niño o niña parecerá autónomo en la limpieza de su nariz.
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