Son Pisà en pie de guerra: familias vacían el colegio por el regreso de Miquel Roldán, profesor condenado por acoso
La mayoría de padres ha decidido no llevar a sus hijos al colegio y concentrarse en la entrada del centro
Padres en pie de guerra. Palma ha vivido este jueves por la mañana una escena insólita en el CEIP Son Pisà. A las 9:15 horas, la gran mayoría de padres ha decidido no llevar a sus hijos al colegio y concentrarse en la entrada del centro, en una protesta que ha ido creciendo en tensión y seguimiento. La imagen de las puertas prácticamente vacías de alumnos contrasta con la presencia de decenas de familias indignadas que denuncian una situación que consideran inadmisible.
El detonante de esta protesta ha sido la reincorporación de un profesor, Miquel Roldán, condenado por un caso de acoso a un menor ocurrido en 2021, un hecho que ha generado una fuerte reacción en la comunidad educativa. La decisión ha llevado a muchas familias a iniciar una huelga educativa improvisada, que ya este miércoles dejó a un 40% del alumnado sin asistir a clase, según datos trasladados por la Federación de Asociaciones de Familias de Alumnos (FAPA) de Mallorca. Ahora, el porcentaje ha ido subiendo y no se descartan tomar medidas más drásticas.
La movilización no ha sido aislada. Cerca de 200 personas participaron el miércoles en una reunión celebrada en el propio centro para analizar la situación y decidir las próximas acciones. Tanto la agrupación de familias como el equipo directivo compartieron la información disponible, en un intento de arrojar luz sobre un caso que lleva dos cursos generando inquietud. El acuerdo alcanzado es claro: en la medida de lo posible, las familias mantendrán la protesta hasta recibir respuestas concretas por parte de la Conselleria de Educación y Universidades.
Desde FAPA Mallorca, su portavoz, Miquel Àngel Guerrero, ha expresado con contundencia el sentir generalizado de los padres, asegurando que “esta persona no debería dar clases a niños”. Además, ha recordado que en un intento previo de reincorporación, a principios de curso, se había exigido al docente pasar una inspección médica, un requisito que finalmente fue retirado tras solicitar una baja médica, lo que ha generado aún más desconfianza entre las familias.
Precisamente este punto ha sido uno de los más criticados, ya que consideran que esa inspección era la única herramienta efectiva para impedir su regreso a las aulas. La retirada de esta exigencia, unida a la presentación de un recurso por parte del docente, ha sido calificada por algunos representantes como una coincidencia “muy difícil de explicar”, lo que ha aumentado la sensación de opacidad en la gestión del caso.
Por su parte, la Conselleria de Educación ha defendido que la sentencia no inhabilita al profesor, por lo que su incorporación como interino para cubrir una baja está amparada por la ley. No obstante, han recordado que se está impulsando una modificación legislativa para evitar que situaciones similares puedan repetirse en el futuro.
Mientras tanto, el clima en el CEIP Son Pisà es de máxima tensión. Las familias se declaran “muy alteradas” y mantienen la presión a la espera de un consejo escolar extraordinario convocado para este jueves, en el que participará un inspector educativo.