Prisión para una peligrosa banda de saqueadores por asaltar las mansiones más lujosas de Mallorca en pleno verano
La Guardia Civil ha hallado en sus guaridas de Toledo cuatro armas de fuego, coches de alta gama y 1.200 plantas de marihuana
Golpe a la delincuencia organizada en Mallorca. La Guardia Civil ha desarticulado por completo una banda criminal de ladrones afincada en Toledo especializada en el asalto a mansiones de lujo de la isla durante los meses de verano para robar objetos de valor. En total, han sido detenidas cinco personas y se han incautado hasta cuatro armas de fuego.
Las pesquisas arrancaron el pasado mes de junio a raíz de una notable y preocupante oleada de asaltos a viviendas en el municipio mallorquín de Calvià. Los agentes del Grupo de Delitos Contra el Patrimonio de las Illes Balears detectaron un repunte inusual de intrusiones en la localidad de Santa Ponça, así como en las exclusivas urbanizaciones de Sol de Mallorca y Costa d’en Blanes. Los incidentes se concentraron a lo largo de junio, julio y agosto, lo que encendió todas las alarmas en el seno de la benemérita balear.
Tras las primeras inspecciones oculares y un meticuloso análisis criminológico, los investigadores concluyeron que todos estos episodios compartían un mismo patrón y que estaban siendo ejecutados por una única organización estructurada. Los delincuentes no residían de forma permanente en la isla, sino que se desplazaban expresamente desde el centro peninsular mediante viajes relámpago con el único objetivo de saquear las propiedades seleccionadas y regresar de inmediato a su base de operaciones en Toledo para no levantar sospechas.
El modus operandi de la banda destacaba por su precisión y nivel de profesionalización. Los sospechosos realizaban vigilancias exhaustivas y discretas sobre los inmuebles en los que pretendían entrar. Estudiaban minuciosamente las rutinas diarias de los residentes para actuar a tiro fijo.
Una vez que confirmaban la ausencia de los moradores, habitualmente a última hora de la tarde, forzaban los accesos principales fracturando puertas y ventanas. Ya en el interior, arrasaban con dinero en efectivo, piezas exclusivas de joyería y todo tipo de artículos de lujo fáciles de transportar, acumulando un botín total que supera el medio millón de euros.
Para maximizar su efectividad, los cinco detenidos —todos ellos de nacionalidad española— se apoyaban en colaboradores de origen chileno vinculados al fenómeno criminal conocido como los «lanzas chilenos». Este perfil delictivo está ampliamente especializado en asaltos silenciosos y violentos a domicilios particulares, contando varios de sus integrantes con un dilatado historial de antecedentes policiales por hechos de idéntica naturaleza en el ámbito internacional.
El desenlace de las pesquisas, bautizado como operación «Pícaros Bal», se precipitó el pasado 28 de octubre con una contundente fase de explotación coordinada. Agentes del Grupo de Delitos Contra el Patrimonio de Illes Balears y de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Toledo lideraron el operativo, contando con el refuerzo operativo de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) de Sevilla y León, además de unidades del Servicio Cinológico. El despliegue abarcó cuatro entradas y registros simultáneos en inmuebles de las localidades toledanas de Yuncos, Yeles y Cedillo del Condado, donde se materializó la captura de los cinco implicados.
Los registros practicados por los efectivos destaparon un entramado que iba mucho más allá de los robos residenciales. Los agentes incautaron cuatro armas de fuego, seis vehículos de alta gama, sofisticados sistemas de balizamiento y las prendas de vestir empleadas para cometer las intrusiones en las fincas mallorquines.
Asimismo, se descubrió una compleja plantación interior de marihuana que albergaba 1.200 plantas con sus correspondientes sistemas de acondicionamiento, 2.500 perfumes destinados a su comercialización ilícita y numerosos objetos de gran valor sustraídos en los chalés de Mallorca, de los cuales una parte ya ha sido plenamente identificada y devuelta a sus legítimos propietarios.
A la red criminal desmantelada se le imputan formalmente los delitos de pertenencia a grupo criminal, robo continuado en interior de domicilio, tenencia ilícita de armas, delito contra la salud pública, defraudación de fluido eléctrico, falsedad documental y delito contra la propiedad industrial.
El 30 de octubre, los cinco arrestados comparecieron en el Juzgado de Instrucción de Illescas (Toledo). Tras valorar la gravedad de los hechos y la contundencia de las pruebas aportadas en las diligencias, la autoridad judicial decretó el ingreso en prisión provisional sin fianza para cuatro de ellos como presuntos autores de los numerosos robos con fuerza perpetrados en Mallorca.
Hasta el momento, los investigadores de la Guardia Civil han logrado esclarecer un total de 18 robos en domicilios vinculados de forma directa a la actividad de este grupo. No obstante, las diligencias continúan abiertas y no se descarta en absoluto la atribución de nuevos hechos delictivos cometidos tanto en otras áreas del archipiélago balear como en diferentes puntos del territorio peninsular.