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El PP señala al delegado de Sánchez en Baleares como una marioneta del presidente y exige explicaciones por las alertas de pateras

Los populares llevan a Alfonso Rodríguez Badal al Parlament para que aclare qué sabía el Gobierno sobre el riesgo de nuevas llegadas y por qué el Govern no fue informado

Los populares llevan a Alfonso Rodríguez Badal al Parlament para que aclare qué sabía el Gobierno sobre el riesgo de nuevas llegadas y por qué el Govern balear no fue informado.

La presión política sobre el polémico y controvertido delegado Alfonso Rodríguez aumenta por momentos. El PP de Baleares ha decidido situar al delegado del Gobierno en las Islas en el centro de su ofensiva contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez y reclama su comparecencia en el Parlament para que explique qué información manejaba Madrid sobre las alertas migratorias y qué hizo después de recibirlas.

Los populares elevan así el tono y presentan políticamente a Rodríguez Badal como una marioneta de Sánchez en Baleares. El objetivo es que el representante del Ejecutivo central dé la cara ante la Cámara autonómica y responda por unas advertencias que, según las referencias realizadas por Sánchez en el Congreso, apuntaban a un elevado riesgo de llegadas de inmigrantes a las costas de Baleares.

La polémica no ha dejado de crecer desde que el presidente del Gobierno mencionó la existencia de informes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Las posteriores explicaciones procedentes del Ejecutivo central rebajaron el alcance de aquellas advertencias y negaron que los documentos implicasen necesariamente una llegada masiva.

Una versión que el PP balear considera insuficiente y que ha llevado a los populares a reclamar explicaciones directamente al representante del Gobierno central en las Islas. La presidenta del Govern y del PP balear, Marga Prohens, reclama que se entregue a Baleares toda la información disponible y que se determine qué medidas fueron adoptadas ante las alertas sobre la llegada de inmigrantes.

La formación popular considera que la cuestión central no es únicamente cómo se calificaba técnicamente el riesgo, sino si el Gobierno central tenía conocimiento de un posible incremento de las llegadas y por qué esa información no habría sido trasladada al Ejecutivo autonómico.

Por ello, el PP quiere que Rodríguez Badal comparezca en el Parlament y explique cuándo tuvo conocimiento de los informes, qué instrucciones recibió y qué coordinación existió con el Govern. Con la petición de comparecencia, el delegado del Gobierno en Baleares pasa directamente al centro de la batalla política. El PP pretende que sea él quien responda por la actuación del Ejecutivo central en las Islas y despeje las dudas sobre la gestión de las alertas migratorias.

Los populares también preparan iniciativas en el Congreso y el Senado para exigir más información al Gobierno de Sánchez y conocer el contenido de los informes, las fechas en las que fueron recibidos y las actuaciones desplegadas posteriormente.

La ofensiva deja al delegado presión y convierte la polémica migratoria en un nuevo choque entre Madrid y el Govern balear. El PP exige respuestas y señala directamente al delegado como representante en las Islas de las decisiones y la información procedente del Gobierno de Pedro Sánchez.