Multa de 10.000 euros para dos pasajeros ‘abusones’ que obligaron a desviar un vuelo Londres-Ibiza
El comandante interrumpió el trayecto para garantizar la seguridad de las 184 personas que se encontraban a bordo
Multa de más de 10.000 euros para dos pasajeros muy conflictivos que obligaron a desviar un vuelo de Ryanair que cubría la ruta entre Londres e Ibiza. Los varones también han sido condenados a diez meses de cárcel, aunque finalmente la pena privativa de libertad ha sido suspendida.
Los hechos se remontan al pasado 17 de mayo de 2025, durante un vuelo que cubría la popular ruta entre Londres e Ibiza. Según el relato de los hechos, los dos varones mantuvieron un comportamiento calificado como «abusivo» hacia el resto de los viajeros. Lejos de deponer su actitud, los implicados desoyeron de forma sistemática las instrucciones y advertencias de los seis miembros de la tripulación, generando un clima de tensión insostenible a gran altura.
Ante la gravedad de la situación y la negativa de los sujetos a colaborar, el comandante tomó la decisión de interrumpir el trayecto para garantizar la seguridad de las 184 personas que se encontraban a bordo. Esta maniobra obligó a desviar la aeronave hacia el aeropuerto de Toulouse, en Francia, donde las autoridades locales procedieron a la detención de los implicados.
La aerolínea Ryanair ha acogido «con satisfacción» la resolución judicial. Según ha declarado un portavoz de la compañía, «es inaceptable que los pasajeros, muchos de los cuales viajan con familiares o amigos para disfrutar de sus vacaciones de verano, sufran interrupciones innecesarias y una reducción de su tiempo de descanso como consecuencia del comportamiento de pasajeros conflictivos».
Además, esta condena, ha considerado el mismo trabajador, demuestra solo «una de las muchas» consecuencias a las que se enfrentarán los pasajeros que alteren vuelos como parte de la política de tolerancia cero de Ryanair.
«Esperamos que esta medida sirva para disuadir futuros comportamientos conflictivos a bordo, de modo que pasajeros y tripulación puedan viajar en un entorno cómodo y respetuoso», ha concluido.