«La gente ha llegado al límite, hay que hacer algo por el futuro de nuestros hijos»: las voces de la protesta de Palma por Ceuta y Melilla
OKBALEARES recoge la opinión de los asistentes a la manifestación frente al Consulado de Marruecos en Palma

Más allá de las banderas y las consignas, la manifestación celebrada este domingo frente al Consulado de Marruecos en Palma dejó numerosos testimonios de ciudadanos que quisieron explicar los motivos que les llevaron a participar en la protesta.
El apoyo a Ceuta y Melilla, la preocupación por la inmigración irregular y las críticas al Gobierno fueron los argumentos más repetidos entre los asistentes consultados. Una mujer aseguró que acudió porque «siempre se ha manifestado» y porque considera que España atraviesa una situación que ya «no se puede tolerar». Durante su intervención criticó duramente al Ejecutivo, mostró su rechazo a la inmigración irregular y defendió que los consumidores dejen de comprar productos procedentes de Marruecos como medida de presión.
Otro de los participantes explicó que decidió asistir porque considera que «cuando está en peligro parte del territorio donde uno vive, algo hay que hacer». Tras haber vivido y trabajado en otros países, afirmó que la situación en Ceuta le parece «un tema bastante importante».
Entre los asistentes también había familias. Un hombre que acudió acompañado de un niño resumió el motivo de su presencia en una frase: «Para que tengamos un mejor futuro en España, por los niños».
La solidaridad con los habitantes de Ceuta y Melilla fue otro de los mensajes más repetidos. Un manifestante señaló que había acudido «para dar solidaridad al pueblo ceutí», recordando que «al fin y al cabo somos españoles todos». Además, expresó su opinión de que la crisis podría responder a una estrategia del rey Mohamed VI y consideró que con el tiempo se conocerán las responsabilidades.
Otra mujer calificó de «vergüenza» la situación y aseguró que la ciudadanía no puede permanecer «de brazos cruzados». A su juicio, si las instituciones no actúan, serán los propios ciudadanos quienes deban movilizarse.
Una participante de mayor edad manifestó sentirse «totalmente a favor» de los vecinos de Ceuta que, según afirmó, «han tenido que aguantar la mini invasión de los marroquíes». También expresó su enfado con la respuesta del Gobierno ante los acontecimientos.
Las críticas al Ejecutivo estuvieron presentes en numerosos testimonios. Un hombre afirmó que había acudido «para defender nuestra nación y nuestra soberanía», convencido de que el Gobierno «no está haciendo nada» ante la situación que vive Ceuta.
En la misma línea, otra mujer explicó que participó en la concentración de Palma junto a varios compañeros para protestar contra el Gobierno y reclamar que se frene lo que definió como una «invasión» de la ciudad autónoma.
La situación económica también apareció en varias conversaciones. Una pensionista aseguró que percibe cada vez menos ayudas y lamentó las dificultades que, según explicó, atraviesan sus hijos y sus cinco nietos para acceder a una vivienda. En su intervención comparó esa realidad con la atención que, en su opinión, reciben los inmigrantes y reclamó una mayor prioridad para los ciudadanos españoles.
Otro de los asistentes consideró que el descontento ciudadano «ha llegado al límite» y sostuvo que la movilización «va más allá de los partidos políticos». «La gente tiene un límite y esto ha sido la gota que colma el vaso», afirmó.
Los testimonios recogidos durante la manifestación ante el Consulado de Marruecos en Palma reflejan un denominador común: el respaldo a Ceuta y Melilla, la preocupación por la inmigración y un fuerte malestar hacia la actuación del Gobierno, aunque las opiniones expresadas corresponden exclusivamente a los participantes consultados durante la protesta.