Dos ataques de perros a ganado dejan una decena de animales muertos en Mallorca
Los propietarios de los canes se exponen a sanciones de hasta 6.000 euros
Sobrevive milagrosamente al brutal ataque de dos perros peligrosos

La Policía Local de Consell (Mallorca) ha intervenido en los últimos días en dos ataques de perros a ganado que se han saldado con una decena de animales muertos y la instrucción de dos atestados policiales.
Los agentes han recordado que tener perros en una finca rústica, aunque sea abierta, no exime de la responsabilidad de mantenerlos controlados y que es obligatorio disponer de cierres y medidas de seguridad adecuadas para evitar que puedan salir de la finca y atacar a otros animales.
Estos hechos, han añadido, pueden comportar denuncias y responsabilidades para los propietarios, así como, si se cumplen los requisitos legales, la declaración de los perros como potencialmente peligrosos, con las obligaciones, medidas de seguridad y limitaciones que esto implica.
Hay que tener en cuenta que el área de Ganadería de la Conselleria de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca, el servicio de emergencias 112 y los ayuntamientos de Mallorca cuentan con un protocolo para establecer cuáles son las actuaciones a seguir ante los ataques de perros a ganado.
Este fija que los ayuntamientos son los encargados de gestionar la emergencia con los medios propios o con las entidades colaboradoras contratadas: deberán presentarse inmediatamente al lugar de los hechos para capturar a los animales agresores si están presentes o instalar los dispositivos adecuados para capturarlos en caso de reincidencia.
El protocolo determina que los perros agresores se tienen que considerar perros potencialmente peligrosos, y como tales serán incluidos en el registro de animales potencialmente peligrosos, y para tenerlos habrá que disponer de la licencia correspondiente.
El servicio de Ganadería de la Dirección General de Agricultura y Ganadería del Govern colaborará con los ayuntamientos para identificar a los propietarios de los perros capturados que dispongan de chip e identificar a los propietarios que se exponen a unas sanciones de hasta 6.000 euros.