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Desarticulada una red en Palma que se dedicaba a falsificar contratos y empadronar a extranjeros por 300 euros

La Policía Nacional ha detenido a ocho personas entre los que se encuentran varios marroquíes, españoles y un senegalés

Se estima que unas 70 personas se beneficiaron directamente de la trama obteniendo beneficios sanitarios, transporte y extranjería

La Policía Nacional ha asestado un duro golpe al crimen organizado en Palma al desarticular una peligrosa red dedicada al empadronamiento ilegal de extranjeros. Ocho personas han sido detenidas como presuntas responsables de falsedad documental, favorecimiento de la inmigración irregular y pertenencia a grupo criminal, tras una investigación que ha destapado un entramado meticulosamente planeado durante al menos tres años.

Según informan fuentes policiales, la organización no solo operaba con audacia, sino también con sofisticación. Sus miembros creaban contratos de alquiler y arras falsos, suplantando la identidad de los propietarios de inmuebles, para luego registrar a ciudadanos extranjeros en el Padrón Municipal. Todo esto se hacía con un objetivo claro: obtener beneficios económicos y acceso a servicios públicos de manera ilícita, cobrando entre 250 y 300 euros por cada empadronamiento fraudulento.

La investigación, liderada por el Grupo I de la UCRIF de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras, ha permitido desentrañar la compleja estructura de la red. Según la Policía, cada miembro tenía un rol definido: unos falsificaban documentos, otros realizaban las gestiones administrativas y otros coordinaban la captación de beneficiarios. Se estima que 70 personas se beneficiaron directamente de la trama, quienes no buscaban realmente un lugar donde vivir, sino ventajas colaterales como tarjeta sanitaria, acceso a subvenciones de transporte o la generación de antecedentes de residencia para futuros expedientes de arraigo social.

Las detenciones incluyen a cinco hombres y tres mujeres, quienes ahora se enfrentan a cargos graves que podrían conllevar penas significativas. “Estamos ante un grupo criminal que ha aprovechado la vulnerabilidad del sistema administrativo para lucrarse, poniendo en riesgo la integridad de los procesos de registro y la equidad en el acceso a servicios públicos”, ha declarado un portavoz de la Policía Nacional.

Este caso ha encendido las alarmas en la ciudad, evidenciando la existencia de redes organizadas que explotan vacíos legales y mecanismos poco supervisados. Los expertos advierten que este tipo de operaciones no solo socavan la confianza en las instituciones, sino que generan un efecto dominó en la seguridad, la administración pública y los recursos destinados a los ciudadanos.

La Policía Nacional mantiene abierta la investigación, que podría revelar más implicados y extenderse a otros municipios de Mallorca, mientras las autoridades locales revisan los procedimientos para garantizar que no se repitan episodios de esta naturaleza. La sociedad palmesana observa con atención, entre incredulidad y alarma, cómo un entramado tan bien organizado pudo operar durante años bajo el radar de las instituciones.