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EN LA CALLE MANACOR

Denuncian un «parking de los horrores» en Palma repleto de yonquis, jeringuillas, excrementos y sangre

Los usuarios afectados denuncian la degradación del aparcamiento, situado de la calle Manacor, y exigen soluciones al Ayuntamiento

Los usuarios de un aparcamiento público situado en la calle Manacor de Palma han dicho basta. Lo que debía ser una infraestructura municipal al servicio de los ciudadanos se ha convertido en un espacio degradado e insalubre que genera entre los afectados miedo, indignación y una creciente sensación de abandono por parte del Ayuntamiento de Palma, responsable de la gestión de estas instalaciones.

Los vecinos han denunciado en un duro comunicado la deplorable realidad que se vive a diario tanto en las escaleras como en los ascensores de acceso. El aparcamiento, al que ya se refieren como el «parking de los horrores», se ha convertido en un punto habitual donde hay drogadictos consumiendo todo tipo de sustancias estupefacientes, personas orinando y defecando y otras que aprovechan los rincones para dormir tras los coches, tal y como se puede ver en el vídeo al que ha tenido acceso OKBALEARES.

Según han indicado, las escaleras presentan un estado especialmente alarmante: jeringuillas abandonadas, restos de sangre, colillas de tabaco, orín, excrementos, comida, mantas, cartones o ropa se acumulan sin que, denuncian, exista una solución duradera.

Los ascensores, por su parte, aseguran que se han convertido en auténticos urinarios públicos improvisados, lo que provoca escenas que muchos vecinos consideran insoportables para un espacio municipal destinado al uso cotidiano de ciudadanos y familias.

Una mujer consumiendo droga y dejando restos de sangre.

«Algunas familias con hijos pequeños se han encontrado situaciones que ningún niño debería ver. Y muchos usuarios han desistido de bajar por los accesos directamente por miedo y no tienen más remedio que usar las rampas destinadas a los vehículos», manifiestan indignados.

Reclaman soluciones urgentes al SMAP

Ante esta situación, los afectados explican que han intentado buscar soluciones por la vía institucional y se han puesto en contacto con la Sociedad Municipal de Aparcamientos y Proyectos (SMAP), la empresa pública del Ayuntamiento de Palma encargada de gestionar la red de aparcamientos municipales. Sin embargo, aseguran que la respuesta recibida resulta insuficiente y frustrante.

Según denuncian, la empresa se limita a lamentar “la realidad social del barrio” y a señalar la imposibilidad de los empleados de desalojar a los ocupantes. «Somos conscientes de que se hacen más turnos de limpieza que en otros aparcamientos y de que muy a menudo se avisa a la policía local, pero está claro que todo eso no basta», critican los usuarios.

Además, recuerdan que el SMAP se comprometió a instalar puertas con llave en las escaleras para acceder a las plantas de abonado, así como a colocar sistemas de cierre en el ascensor, promesas que, según afirman, siguen sin cumplirse. «Nada de eso se ha materializado», lamentan.

«También prometieron más videovigilancia, algo que lamentablemente tampoco hemos notado. Hace años había vigilantes de seguridad y nada de esto sucedía. No entendemos por qué el SMAP se niega a recuperar este servicio», añaden, insistiendo en que la sensación de abandono institucional es cada vez mayor.

Para concluir, los usuarios han exigido al Consistorio palmesano que lidera Jaime Martínez que adopte medidas urgentes y reales para poner fin a una situación que califican de insostenible, reclamando soluciones que permitan “no vivir con miedo y expuestos a esta situación demencial día tras día”.