Andalucía
Accidente de Adamuz

La Junta de Andalucía tilda de «espeluznante» la posible manipulación de pruebas en Adamuz

Carolina España apunta a falta de mantenimiento y a posibles obstáculos para aclarar la tragedia con 46 muertos

La Junta pide a Óscar Puente que asuma responsabilidades cuando concluya la investigación del accidente

La Junta de Andalucía ha calificado de «espeluznantes» las últimas informaciones sobre el accidente ferroviario de Adamuz del pasado 18 de enero, en el que murieron 46 personas, al considerar que los nuevos datos apuntan no sólo a una posible falta de mantenimiento en las vías, sino también a eventuales maniobras para dificultar el esclarecimiento de lo ocurrido.

La portavoz del Gobierno andaluz, Carolina España, se ha pronunciado en estos términos este miércoles al ser preguntada por la evolución de la investigación y por las declaraciones del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, en relación con la respuesta a la emergencia y la atención prestada a las víctimas tras el siniestro.

España ha evitado entrar en un choque político directo sobre la actuación de los servicios de emergencia y ha subrayado que, con un accidente de esa magnitud y con 46 fallecidos en Andalucía, la Junta no quiere hacer política. Aun así, sí ha puesto el foco en los elementos que están aflorando en la causa y que, a juicio del Ejecutivo andaluz, agravan todavía más la gravedad del caso.

En ese sentido, la portavoz sostiene que los informes conocidos en las últimas fechas apuntan a una «falta de mantenimiento de las vías» e incluso a una «posible manipulación de las pruebas». Según ha advertido, todo ello transmite la impresión de que «se le están poniendo problemas a la investigación».

Carolina España ha aludido además a las manifestaciones de un funcionario, un jefe de servicio, que habría cuestionado que se le ordenara retirar determinados materiales. Para la Junta, ese extremo resulta especialmente inquietante porque abre la puerta a sospechas sobre la conservación de elementos que podrían ser relevantes para determinar qué falló y quién debe responder por ello.

A partir de ahí, la consejera señala que da la impresión de que el ministro Óscar Puente intenta «quitarse cierta responsabilidad» y le reclama que asuma las consecuencias políticas que correspondan una vez concluya la investigación. El mensaje del Gobierno andaluz es que el esclarecimiento de los hechos debe producirse sin interferencias y con todas las garantías, especialmente cuando lo que está en juego es la verdad sobre un accidente con decenas de muertos.

En paralelo, España ha defendido la actuación de la Junta tras el siniestro y ha recordado la creación del comisionado específico, así como la personación del Ejecutivo andaluz como agente civil en la causa abierta en la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montoro, que investiga lo ocurrido en Adamuz.