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Trucos de cocina

Los cocineros españoles están 100% de acuerdo: «Para hacer buñuelos de viento este otoño en casa, el mejor truco es dejar reposar la masa 2 horas»

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Los buñuelos de viento son uno de los dulces más esperados del otoño en España. Muchas familias los preparan en casa con ingredientes tan sencillos como harina, huevos, mantequilla y limón, y los sirven calientes, rebozados en azúcar y canela.

Su nombre lo dice todo: al freírse, la masa se hincha y queda hueca por dentro. Para conseguirlo, la mayoría de las recetas tradicionales coinciden en un paso que muchos se saltan con las prisas, dejar reposar la masa unas dos horas antes de llevarla al aceite.

Por qué conviene dejar reposar la masa de los buñuelos de viento

La masa de los buñuelos de viento es una pasta escaldada, la misma base de los profiteroles o los relámpagos de chocolate. No lleva levadura, el buñuelo crece porque el agua de la masa se convierte en vapor al entrar en el aceite caliente y lo infla desde dentro.

Durante el escaldado y el batido con los huevos, el gluten de la harina se tensa. El reposo lo relaja, y la masa pierde elasticidad y se expande con más facilidad en la fritura. Al mismo tiempo, la harina termina de absorber la humedad del huevo, la masa gana cuerpo y resulta más fácil formar las porciones con dos cucharas o con una manga pastelera sin que se desparramen.

El descanso también asienta los aromas. La ralladura de limón, el anís o la canela tienen tiempo de impregnar toda la masa, y el buñuelo sale más perfumado. Las recetas tradicionales hablan de una a dos horas, con la masa tapada con film para que no forme costra.

Cómo hacer buñuelos de viento caseros paso a paso

Esta receta da para unos 30 buñuelos pequeños, quien los prefiera más tiernos puede sustituir la mitad del agua por leche entera. El anís es opcional, pero aporta el sabor de los buñuelos de toda la vida.

Ingredientes para los buñuelos de viento

Proceso para preparar los buñuelos de viento en casa

  1. Calienta en un cazo el agua con la mantequilla, el azúcar, la sal y la ralladura de limón. Cuando hierva y la mantequilla esté fundida, añade la harina de golpe y retira el cazo del fuego.
  2. Remueve con energía con una cuchara de madera hasta eliminar los grumos. Vuelve a poner el cazo a fuego bajo y sigue removiendo uno o dos minutos, hasta que la masa se despegue de las paredes y forme una bola.
  3. Pasa la masa a un bol y déjala templar entre 5 y 10 minutos para que los huevos no cuajen. Añade el anís en este momento.
  4. Bate los huevos en un plato e incorpóralos poco a poco, sin añadir más hasta que la masa absorba el anterior. Al principio parecerá que se corta, pero acabará lisa y brillante, y caerá de la cuchara de forma pesada.
  5. Tapa el bol con film en contacto con la masa y déjala reposar dos horas.
  6. Calienta abundante aceite a unos 170 grados. Si no tienes termómetro, echa una bolita de masa: debe bajar al fondo y subir enseguida rodeada de burbujas suaves.
  7. Forma porciones del tamaño de una nuez pequeña con dos cucharillas y fríelas en tandas, porque duplicarán su volumen. Muchas se darán la vuelta solas. Déjalas dorar entre cuatro y cinco minutos para que se hagan bien por dentro.
  8. Escúrrelas sobre papel absorbente y rebózalas en azúcar y canela mientras siguen calientes.