Viajes

Las Escaleras del Cielo están en China

A los que aman caminar, a quienes recorrer nuevas sendas les supone una actividad inigualable, a los amantes de las alturas y las sensaciones fuertes… A todos ellos les parecerá atractiva la ruta de la que hablamos a continuación. Se encuentra en China, en el Monte Hua Shan. Está considerada la más peligrosa del mundo y la llaman las Escaleras del Cielo.

Las Escaleras del Cielo, talladas en piedra

El Monte Hua Shan se sitúa a 120 kilómetros de la ciudad de Xi’an y es una de las cinco montañas sagradas de China. El camino para coronarlo está tallado en piedra. Estas Escaleras del Cielo suben a tal altura que no se divisa su final. De ahí que parezca que se llega al firmamento. Su dificultad es grande pero eso no frena a los visitantes. Es tanta la afluencia que es obligatorio del uso del arnés.

Como casi todo en esta vida, existen dos caminos para alcanzar la cima: uno fácil y otro difícil. Empecemos por el segundo de ellos. El viajero recorrerá las escaleras hasta llegar a unos tablones de madera donde solo hay una cadena para agarrarse. Posteriormente deberá subir por una pared agarrándose a los huecos excavados en la piedra. De ese modo llegará a la cima del Monte Hua Shan. En ella encontrará un Templo Taoísta que han convertido en un Salón de Té.

Por el camino fácil, en cambio, se puede coger el antiguo teleférico hasta el Pico Norte o el nuevo abierto en el cima oeste. Eso sí, se forman unas colas considerables por la cantidad de turistas. La cima de las Escaleras del Cielo se encuentra a 2.160 metros de altitud. De ahí que muchos visitantes prefieran hacer allí noche para presenciar el amanecer espectacular.

Hacia el Monte Hua Shan

Para llegar desde Xi’an se puede coger un autobús que tarda unas dos horas en llegar a la puerta este del parque del Monte Hua Shan. Una vez allí, se sacan las entradas. Sí, nada es gratis en las zonas sagradas. También cuesta dinero si el viajero desea coger el autobús que lleva hasta la base de la montaña. La comodidad también tiene su precio.