gadgets

Razer Joro y Razer Basilisk Mobile, el dúo de Razer que trabaja tan bien como juega

Razer Joro Basilisk Mobile
Foto:Nacho Grosso
Nacho Grosso
  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

El Razer Joro y Razer Basilisk Mobile son un par de gadgets pensados para muchos usuarios ya no separan tanto el ordenador de trabajo del equipo de ocio. La misma mesa sirve para escribir, editar, jugar, contestar correos o llevarse el portátil de viaje. Y ahí es donde esta pareja cobra valor, porque no intenta ser únicamente una propuesta gaming clásica, sino un conjunto de periféricos que puede convivir sin problema con un portátil, una tablet o un sobremesa.

Razer lleva años asociada a teclados mecánicos contundentes, ratones muy precisos y una estética fácilmente reconocible. Sin embargo, estos dos productos van por otro camino. Mantienen la personalidad de la marca, pero rebajan bastante el exceso visual. Siguen teniendo iluminación, personalización y funciones pensadas para jugar, pero el enfoque es más maduro. Son accesorios que no desentonan en una mesa de trabajo, algo que no siempre ha sido fácil decir de todos los periféricos gaming.

Tabla de características

Característica Razer Joro Razer Basilisk Mobile
Tipo de producto Teclado gaming inalámbrico portátil Ratón gaming inalámbrico ergonómico portátil
Enfoque Productividad, movilidad y juego Precisión, comodidad y uso híbrido
Diseño Formato ultrafino, compacto y ligero Diseño compacto para diestros con apoyo para el pulgar
Peso y grosor 374 gramos y 16,5 mm de grosor Formato reducido pensado para fundas y bolsillos de portátil
Conectividad Bluetooth 5.0 y USB-C Razer HyperSpeed Wireless, Bluetooth y USB-C
Uso con dispositivos Hasta tres dispositivos por Bluetooth Uso inalámbrico o por cable
Controles Atajos multimedia, cambio Windows/Mac y perfiles integrados 10 controles personalizables con Razer Hypershift
Pulsación o sensor Switches de perfil ultrabajo, silenciosos y táctiles Sensor óptico Razer Focus X de 18.000 PPP
Iluminación Razer Chroma RGB Razer Chroma RGB
Autonomía Hasta 1.800 horas con modo de ahorro de energía Hasta 105 horas por HyperSpeed y hasta 180 horas por Bluetooth
Precio oficial Desde 129,99 euros Desde 99,99 euros

 

Así son el Razer Joro y el Razer Basilisk Mobile

El Razer Joro es un teclado inalámbrico compacto, muy fino y pensado claramente para moverse. No es el típico teclado gaming pesado que dejas fijo en la mesa y apenas vuelves a tocar. Aquí la idea es la de poder llevarlo en la mochila junto al portátil, usarlo con un Mac, con un PC, con una tablet o incluso con dispositivos portátiles de juego.

El primer punto que llama la atención es el formato, ya que es un teclado de perfil muy bajo, con un grosor de solo 16,5 mm y un peso de 374 gramos. Esto hace que se sienta más cercano a un teclado premium de portátil que a un periférico gaming tradicional. No busca presumir de altura, recorrido larguísimo o sonido mecánico. Busca ser cómodo, discreto y fácil de transportar.

Foto: Nacho Grosso

El Basilisk Mobile, por su parte, completa la propuesta con una filosofía parecida. Es un ratón compacto, pero no minúsculo. Esto es importante, porque algunos ratones sacrifican demasiado la comodidad para ocupar menos espacio. Razer ha preferido mantener una forma reconocible, con apoyo para el pulgar y una ergonomía pensada para diestros. En la práctica, eso lo hace mucho más agradable para trabajar durante varias horas que otros ratones portátiles demasiado planos.

Foto: Nacho Grosso

La combinación tiene mucha lógica. El teclado pone la parte más productiva y el ratón aporta precisión, botones programables y una rueda de desplazamiento más versátil de lo habitual. Es un pack coherente para quien utiliza el ordenador de muchas maneras distintas durante el día.

Un teclado que se entiende mejor fuera del escritorio fijo

El Joro no pretende sustituir a un gran teclado mecánico si lo que buscas es una experiencia gaming muy marcada, no va por ahí. Su terreno natural es otro, escritorios pequeños, mochilas, portátiles, iPad, dispositivos portátiles y mesas donde no quieres tener un periférico enorme ocupando media superficie.

La escritura es cómoda por su perfil bajo. Las teclas tienen una respuesta rápida y silenciosa, más cercana a la de un portátil de gama alta que a la de un teclado mecánico. Esto tiene ventajas evidentes si trabajas muchas horas escribiendo o si sueles alternar entre varias tareas. No cansa, no hace ruido excesivo y no obliga a elevar demasiado las muñecas.

También se agradece que Razer haya pensado en el uso multiplataforma. El teclado permite alternar entre diseños de Windows y Mac con un atajo, algo especialmente útil si trabajas con varios equipos. Es uno de esos detalles que parecen pequeños hasta que cambias de ordenador a menudo y descubres lo molesto que resulta tener teclas mal asignadas o funciones que no responden como deberían.

Foto: Nacho Grosso

La conectividad Bluetooth permite vincular hasta tres dispositivos. Esto es muy práctico si, por ejemplo, trabajas con un portátil, tienes una tablet al lado y utilizas otro equipo en casa. Cambiar entre ellos sin tener que volver a emparejar todo evita fricción, y en productos de este tipo esa es precisamente la clave: que no molesten.

La iluminación RGB está presente, como era de esperar en Razer, pero no convierte el teclado en una feria si no quieres. Puede quedar bastante sobria con una configuración adecuada. Además, las teclas tienen grabado láser y recubrimiento UV, un detalle interesante para un producto que está pensado para viajar, entrar y salir de la mochila y soportar bastante uso diario.

El Basilisk Mobile es pequeño, pero no incómodo

Con el Basilisk Mobile ocurre algo parecido. Razer no ha hecho simplemente un ratón pequeño, sino una versión más llevadera de una familia ya conocida. El diseño mantiene ese apoyo lateral para el pulgar que hace que el agarre sea más natural. Esto se nota mucho cuando pasas de navegar o contestar correos a editar documentos, moverte por hojas de cálculo o jugar un rato.

El ratón cuenta con conectividad trimodal: HyperSpeed Wireless, Bluetooth y cable USB-C. En el día a día, esta flexibilidad es una de sus mejores bazas. Puedes usar Bluetooth para ahorrar batería, HyperSpeed cuando quieres menor latencia y cable si necesitas cargarlo o prefieres olvidarte de cualquier conexión inalámbrica.

El sensor óptico Focus X de 18.000 PPP va sobrado para productividad y también para jugar. Aquí no hay sensación de estar ante un ratón de viaje limitado. La precisión es alta, la respuesta es buena y la configuración de sensibilidad permite adaptarlo bien a cada escenario. Para trabajar en una pantalla grande puedes moverte rápido, y para jugar puedes ajustar el comportamiento con más detalle.

Foto: Nacho Grosso

La rueda HyperScroll es otra de sus bazas. Permite usar un desplazamiento más marcado, con pasos, o un modo de giro libre para recorrer páginas largas, documentos o webs con mucha más velocidad. Puede parecer un añadido menor, pero en un ratón pensado también para trabajar, la rueda termina siendo casi tan importante como el sensor. Cuando te acostumbras a moverte así por textos largos, volver a una rueda básica cuesta.

También hay que hablar de los botones programables. No todo el mundo los va a exprimir, pero para quien trabaja con atajos, edición, navegación entre pestañas o acciones repetitivas, pueden ahorrar bastante tiempo. Y para jugar, evidentemente, abren la puerta a configurar acciones concretas sin depender tanto del teclado.

Trabajar y jugar con los mismos periféricos

Lo más interesante de este dúo no está solo en sus especificaciones, sino en el tipo de usuario al que apunta. Hay personas que tienen un teclado para trabajar, otro para jugar, un ratón grande para casa y otro pequeño para viajar. El Razer Joro y el Basilisk Mobile intentan reducir esa separación.

Para escribir, navegar, editar documentos, gestionar correo o trabajar con varias aplicaciones abiertas, cumplen muy bien. El teclado es cómodo por su formato bajo y el ratón aporta una precisión que no suele encontrarse en modelos de movilidad más básicos. Para jugar, no sustituyen a una configuración de escritorio muy especializada, pero sí ofrecen una experiencia muy competente para quien juega de manera habitual sin querer cargar con periféricos más grandes.

Este punto es importante, ya que no son productos pensados para quien solo juega competitivamente en casa y tiene espacio de sobra para montar una mesa completa. Para ese usuario, Razer tiene teclados y ratones más específicos. Aquí hablamos de otra cosa, de movilidad, versatilidad y una estética menos agresiva.

En ese sentido, el Joro encaja especialmente bien con quienes trabajan con un portátil, pero no quieren renunciar a un teclado externo decente. Y el Basilisk Mobile encaja con quienes necesitan un ratón cómodo de verdad, no uno de esos modelos ultracompactos que terminan siendo incómodos a la media hora.

La autonomía juega a su favor

La batería es otro apartado donde ambos productos van bien servidos. El Razer Joro anuncia hasta 1.800 horas en modo de ahorro de energía, aunque conviene tener en cuenta que la autonomía real dependerá mucho del brillo de la iluminación, el uso y la configuración. Aun así, es un teclado pensado para no tener que estar pendiente del cargador constantemente.

En el Basilisk Mobile, Razer habla de hasta 105 horas usando HyperSpeed Wireless y hasta 180 horas por Bluetooth. Además, una carga rápida de 10 minutos puede ofrecer varias horas de uso, algo útil si lo coges antes de salir y descubres que la batería está baja.

El hecho de que ambos usen USB-C también ayuda. No hay conectores raros ni cables propietarios. En una mochila actual, lo normal es llevar ya algún cargador USB-C para móvil, tablet o portátil, así que cargar estos periféricos no añade complicaciones.

Foto: Nacho Grosso

Lo que más me convence

Lo mejor de esta pareja es que tiene muy claro su lugar. No intenta ser el teclado más espectacular ni el ratón más extremo de Razer. Tampoco pretende competir en precio con periféricos básicos de oficina. Su valor está en combinar varias cosas que no siempre van juntas, buen diseño, portabilidad, funciones gaming y comodidad para trabajar.

El Joro me parece especialmente interesante para usuarios que escriben mucho y se mueven entre dispositivos. Su perfil bajo, su peso y su compatibilidad con diferentes sistemas lo convierten en un teclado fácil de recomendar para quien prioriza movilidad. No es un teclado mecánico para entusiastas del sonido y del recorrido largo, pero tampoco pretende serlo.

El Basilisk Mobile me parece incluso más redondo como producto híbrido. Tiene un tamaño razonable, buena ergonomía, rueda avanzada, sensor preciso y varios modos de conexión. Es el típico ratón que puedes llevar con el portátil y usar después en casa sin echar demasiado de menos un modelo más grande.

Lo que debes tener en cuenta

El principal freno es el precio. El Razer Joro parte de 129,99 euros y el Basilisk Mobile de 99,99 euros. No son periféricos económicos, y eso hace que haya que tener claro para qué se compran. Si solo necesitas un teclado Bluetooth sencillo y un ratón para navegar, hay opciones mucho más baratas. Pero ya se sabe, esta marca nunca da puntada sin hilo y la calidad es una constante en cualquiera de sus productos.

La gracia está en no tener que elegir entre trabajo y juego

El Razer Joro y Razer Basilisk Mobile forman una pareja muy bien pensada para quienes viven entre el trabajo y el juego. No son periféricos baratos ni buscan serlo, pero sí ofrecen una propuesta bastante sólida para usuarios que quieren algo más cuidado que un teclado y un ratón de oficina, sin llegar a montar un escritorio gaming aparatoso.

El teclado destaca por su portabilidad, su diseño fino y su facilidad para moverse entre dispositivos. El ratón convence por ergonomía, precisión y una rueda que se agradece mucho más de lo que parece al principio. Juntos tienen sentido para quien trabaja con portátil, viaja, cambia de equipo con frecuencia o simplemente quiere una mesa más limpia sin renunciar a prestaciones gaming.

No los recomendaría a quien solo busca gastar poco, ni a quien quiere un teclado mecánico puro para jugar en casa. Pero para el usuario que escribe, se mueve, juega de vez en cuando y valora tener periféricos de calidad en cualquier sitio, este dúo de Razer tiene bastante más sentido del que parece a simple vista.

Lo último en Tecnología

Últimas noticias