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Si tu dron se pasa de raya puede caer de un disparo, al menos en EEUU

Aunque parece que ya no se habla tanto de ellos, los drones son un tipo de aparato que genera mucha atención por lo útiles que pueden ser en numerosas situaciones; pero también por el peligro que pueden suponer y la controversia que hay con respecto a sus usos. Pues bien, en EEUU lo van teniendo cada vez más claro y el Pentágono ha aprobado una normativa que permite directamente disparar a cualquier dron privado o comercial que se pueda considerar una amenaza. Según explica The Verge, la información viene de la publicación Military Times y los detalles de la nueva regulación son todavía material “clasificado”, pero parece que las autoridades tendrán licencia para llevar a cabo cualquier acción necesaria sobre un dron que se acerque más de la cuenta a lugares públicos, instalaciones militares, aeropuertos y otros lugares considerados zonas de exclusión aérea. Entre estas medidas está la de derribar el dron, destruirlo, inhabilitarlo o seguirlo.

Según la información, el capitán del Pentágono Jeff Davis ha confirmado que los drones infractores pueden ser incautados y que “las medidas dependerán de las circunstancias específicas”. Hasta ahora, la regulación incluía multas e incluso penas de cárcel para los drones infractores, pero la adopción de medidas era difícil por lo confuso del lenguaje que describía los usos prohibidos. Así, ahora no hay nada que impida que un dron sea detenido si se acerca a una zona como un parque nacional, un aeropuerto (la regulación especifica que deberá estar a más de 8 kilómetros de cualquier aeropuerto o a 25 kilómetros si se trata del Aeropuerto Ronald Reagan en Washington), un estadio y hasta 133 instalaciones militares de EEUU que son consideradas también zonas de vuelo prohibido.

Algunos drones ya vienen de serie con sistemas que evitan estas zonas de manera automática usando sus receptores GPS, pero muchos de ellos son fáciles de modificar para saltarse esta prohibición.

En España, los drones recreativos tienen prohibido volar a más de 120 metros de altura y están prohibidos en zonas urbanas, zonas con aglomeraciones de personas como playas concurridas, parques o conciertos, cerca de aeropuertos o de infraestructuras críticas, o zonas de uso militar. No obstante, en nuestra regulación no se mencionan las medidas que pueden tomar las autoridades como destruir el dron, aunque las multas pueden alcanzar hasta los 225.000 euros.

A día de hoy, parece que los drones están dejando de ser el gadget o juguete de moda que todo el mundo quiere tener, pero sí es un aparato que se utiliza cada vez más para tareas como grabaciones en vídeo y espectáculos, tareas de vigilancia, o que incluso se espera sirvan para entregas de mercancías en situaciones en las que el transporte terrestre es complicado. Del mismo modo, a medida que se han hecho populares, hemos ido conociendo los riesgos que comportan los drones y sólo tienes que echar un vistazo a Internet para comprobar los accidentes que pueden causar y cómo pueden usarse como una herramienta criminal o incluso instalar en ellos un arma de fuego. Así, es lógico que en países como EEUU, las regulaciones estén avanzando rápido para definir sus usos permitidos y eliminar (y si hace falta a tiros) cualquier posibilidad de amenaza que pueda llevarse a cabo con ellos.