Sucesos

Un niño al que su madre intentó degollar cuando dormía: «Me dijo que era un sueño»

  • Diego Buenosvinos
  • Especialista en periodismo de Salud en OKDIARIO; responsable de Comunicación y Prensa en el Colegio de Enfermería de León. Antes, redactor jefe en la Crónica el Mundo de León y colaborador en Onda Cero. Distinguido con la medalla de oro de la Diputación de León por la información y dedicación a la provincia y autor de libros como 'El arte de cuidar'.

El hijo de una mujer acusada de intentar matarle mientras dormía a su lado ha relatado en el juicio cómo se despertó sobresaltado a las cinco de la madrugada del 18 de octubre de 2020 al sentir un fuerte dolor en el cuello, viendo a su madre cómo le deslizaba un cuchillo mientras le tapaba la boca y nariz.

«Vi el cuchillo en mi cuello y me decía que me durmiera, que todo era un sueño mientras me tapaba la boca. Logré zafarme y huir de la habitación», ha relatado el menor, quien ha sido explorado por el fiscal a través de una videoconferencia mientras su madre se llevaba cabizbaja las manos a la cara. En el momento de los hechos, el niño tenía 11 años.

La acusada se enfrenta a una petición de 18 años de cárcel por un delito de asesinato en grado de tentativa, pero tanto el fiscal como la defensa solicitan que se le aplique una eximente completa de enajenación mental para que ingrese en un psiquiátrico.

Según corroboran informes forenses, ratificados en la vista oral, la mujer padecía trastorno límite de personalidad con alteración del ánimo y trastorno depresivo, por lo que tenía alterada de forma «grave» sus facultades intelectivas y volitivas.

«Se produjo un episodio de desconexión del medio», ha expuesto el forense, indicando que tiene «una marcada impulsividad». «Por eso se explica esa conducta tan extraña, lo que hace pensar en trastorno psicopatológico con una nulidad de capacidades», ha agregado.

En su declaración, la agresora se ha limitado a señalar que no recuerda nada. «De todo ese año, solo recuerdo que salíamos a aplaudir», ha dicho en referencia a los aplausos a los sanitarios durante el confinamiento domiciliario de la primera ola de la pandemia.

A preguntas del fiscal, el menor ha narrado ante el tribunal que estuvo jugando a la consola con su tía y después se fue a dormir a la cama de su madre.

«Me desperté al sentir dolor en el cuello y vi a mi madre con un cuchillo que me decía duérmete. Es un sueño. Me tenía atrapado, no sé cómo. Me intentó clavar el cuchillo, pero logré escaparme al cuarto de baño y vi una raja», ha contado.

Tras ello, huyó al cuarto de su tía, quien acudió a ver a la madre, estando esta sentada sobre su cama con el cuchillo. «Nos fuimos y llamamos ambulancia», ha apuntado. La acusada ingresó entonces en la Unidad psiquiátrica del Hospital 12 de Octubre bajo custodia policial.

La expareja de la acusada ha señalado que en el momento de los hechos se encontraba ingresado en el hospital. «Me llamó mi hermana y me contó que le había intentado cortar el cuello. Que le decía al niño que todo era un sueño», ha dicho.

Hechos juzgados

Según el fiscal, la acusada aprovechó sobre las 5 de la madrugada el momento en que dormía su hijo de once años para tratar de cortarle el cuello con un cuchillo. Sin embargo, la mujer no pudo consumar su propósito debido a que el joven se despertó por el dolor.

Fue entonces cuando el menor comenzó a chillar y a tratar de impedir que le tapara la boca y la nariz. A continuación propinó a su madre un empujón y salió corriendo de la habitación para pedir auxilio a su tía, quien finalmente avisó a la Policía.

El chico sufrió una herida incisa en zona derecha del cuello de 12 cm de longitud. La acusada, en el momento de cometer los hechos, padecía un trastorno de adaptación, reacción depresiva prolongada y un trastorno por inestabilidad emocional de la personalidad tipo límite, además de un probable trastorno disociativo que alteraron de forma grave sus facultades intelectivas y volitivas.

La Fiscalía reclama a la mujer, que se encuentra privada de libertad por esta causa desde el día 18 de octubre de 2020, una indemnización en concepto de responsabilidad civil de cien euros por los días que el menor tardó en curar de sus lesiones y de otros 10.000 euros por los daños morales causados.