Sucesos
AGRESIÓN SEXUAL A MENORES

La declaración del falso mena de 23 años que violó a una menor en Madrid intentando engañar al juez: «Nací en 2007»

El falso mena niega los hechos y se presenta como un adicto a las drogas

El falso mena le mintió al juez y el fiscal descubrió el engaño

El faso mena es un multirreincidente de 23 años con tres identidades falsas

  • Ángel Moya
  • Periodista en activo desde 1994, especializado en información de sucesos y actualidad. En OKDIARIO desde el año 2018, también colaboro en televisión y en radio.

Los policías que le detuvieron lo advirtieron desde el principio: Mohamed Rifai, acusado de violar a una menor en un parque de Hortaleza (Madrid), era un falso MENA (Menor Extranjero No Acompañado). A pesar de ello, el detenido intentó engañar al juez del caso insistiendo en que tenía 17 años (en realidad tiene 23): «Nací el 1 de diciembre del año 2007», así se desprende en su declaración en sede judicial a la que ha tenido acceso OKDIARIO.

En la declaración que prestó en octubre de 2025 tras su detención acusado de violar a la menor, el falso mena no sólo insistió en que era menor de edad para beneficiarse de una reducción en una futura condena. También negó que se encontrará con la víctima en el parque donde tuvo lugar la agresión sexual y para preparar su defensa y posibles atenuantes, contó que era adicto a las drogas: «hachís, marihuana, alcohol y pastillas».

Preguntado el motivo por el que fue detenido en el parque, justo donde la víctima sufrió la agresión, Mohamed contestó a su abogada que «solía ir por la zona, muy próxima al centro de menores de Hortaleza en el que vivía».

La Fiscalía no creyó ni un ápice del relato de Mohamed Rifai y pidió que se le privara de la libertad. Poco después, el trabajo de la fiscal durante la instrucción destapó que el falso mena que violó a la menor de 14 años «era mayor de edad cuando se cometieron los hechos».

El mena tenía 23’2 años y no 17

«Según se deriva del Decreto de determinación de edad que obra remitido con el expediente por el Ministerio Fiscal, en el que se recogen los informes médico forenses en base a las pruebas radiológicas del carpo de la mano izquierda, dentición y del TC de ambas clavículas, se concluye que la edad biológica más probable de Mohamed es de 23,2 años, y el tramo inferior de la horquilla son los 19 años», concluyó el juzgado tras recibir todas las pruebas.

De hecho, mientras se practicaban todas esas pruebas, el juez envió a un centro cerrado para menores al presunto violador. Más tarde, y tras conocer que era mayor de edad, se inhibió en un juzgado ordinario y decretó prisión provisional por riesgo de fuga y falta de arraigo.

Riesgo de fuga y falta de arraigo

El juez argumentó que existe riesgo de fuga en el caso de que el investigado fuese puesto en libertad, ya que es de origen extranjero y carece de arraigo en territorio nacional.

Ante todo, insistió en su auto en que hay un riesgo cierto de que el falso mena pudiese atentar contra la propia víctima de los hechos o de que pudiese delinquir de nuevo, ya que reúne un largo listado de antecedentes policiales y judiciales.

Los indicios contra el falso mena

En cuanto a los indicios en contra del investigado, el juez ve «claro y creíble» el testimonio de la menor, y añade que  la presunta víctima tenía erosiones y restos de hojas en su cuerpo tras la agresión en el parque junto al Centro de Acogida de Menores de Hortaleza.

Igualmente, el juez recuerda que la niña de 14 años presuntamente violada por el falso mena de 23 años tenía otras heridas en el pecho y resto del cuerpo. Junto a la víctima, en el lugar de los hechos, se hallaron sus zapatos y su  teléfono, explica el magistrado.

«Hay que recordar que además es la propia menor la que señala a la Policía el lugar donde se esconde su agresor, que opuso gran resistencia a su detención», relata el juez en su auto.

Alfredo Arrién: «Hay responsabilidad civil»

El falso mena de 23 años está investigado como autor de un delito grave de agresión sexual a una menor de 14 años. Esta acusación se puede traducir en una condena de hasta un máximo de 15 años de prisión con los agravantes correspondientes, si se considera que utilizó la violencia sobre la víctima, algo que está fuera de toda duda según el testimonio de la menor y de los testigos.

Así lo confirma el abogado de la víctima, Alfredo Arrién, que ejerce de acusación particular en el proceso. «Intentaremos obtener el mayor reproche penal para el presunto agresor y tampoco renunciamos a exigir la responsabilidad civil que le corresponde a la administración que tenía bajo tutela al investigado, que además residía en un centro púbico de acogida a menores sin serlo».