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Causas, síntomas y tratamiento para las piedras en el riñón o cálculos renales

Las piedras en los riñones o cálculos renales son una afección en la que se forman masas, bastante parecidas a las piedras, en el sistema urinario.

Afectan a una gran parte de la población y el problema se agrava a medida que se va cumpliendo años. Normalmente, las piedras se eliminan solas con la orina pero cuando se quedan atascadas entonces pueden doler y desarrollarse toda clase de molestias. Lo mejor es acudir al médico para que el problema se alivie en la medida de lo posible.

Síntomas de las piedras en los riñones

Pueden ser varios. El principal síntoma es el dolor fuerte en la parte baja del abdomen, esto provoca que la persona prácticamente no se pueda mover y le cuesta realizar las tareas comunes o diarias. Por otra parte, otro signo que indica que hay piedras en los riñones es la sangre en la orina, mientras que también puede presentarse dolor al orinar o bien orinar realmente una pequeña cantidad. Además, se suman otras molestias como náuseas, fiebre o escalofríos.

Principales causas de los cálculos renales

También hay varias causas que explican el origen de los cálculos renales. Uno puede estar relacionado con la alimentación. Por ejemplo se da cuando hay niveles altos y considerables minerales como calcio y fósforo en la orina.

Por otro lado también hay cálculos renales de ácido úrico, que tiene lugar cuandon hay un alto consumo de alimentos ricos en proteínas que generan el aumento de ácido úrico en el torrente sanguíneo. Mientras que otras causas están relacionadas con complicaciones en la infección del sistema urinario.

Además, las piedras en los riñones también pueden ser causadas por enfermedades raras como la hiperoxaluria primaria o secundaria.

Tratamiento para las piedras en los riñones

Las personas que tienen piedras en los riñones sienten un fuerte dolor de forma general y tienen posibles molestias. En este caso, deben ir al médico que es quien le recomendará cómo se trata esta afección.

A la vez, es bueno que las personas que tienen este problema beban bastante líquido y además necesitan hacer reposo. También deben alimentarse correctamente, no comer sal ni grasas. El consumo de analgésicos como tratamiento contra el dolor, siempre recomendados por los médicos, es otra opción para mitigar este problema.