Mónica García, de fiscalizar la sanidad del PP a afrontar el deterioro de la que depende directamente de ella
La ministra, médica y dirigente de Más Madrid, Mónica García, ha convertido durante años las deficiencias de los sistemas sanitarios gobernados por el PP en uno de sus principales argumentos políticos. En Ceuta, cuya sanidad depende directamente de su Ministerio, los médicos llevan dos años denunciando falta de especialistas y planificación, pidieron su dimisión en abril y ahora alertan de saturación, gastroenteritis y casos de sarna y tuberculosis. García llega finalmente a la ciudad 17 días después del final de la primera gran oleada migratoria.
Mónica García ha construido buena parte de su trayectoria política sobre la defensa de la sanidad pública y la fiscalización de su gestión por otros gobiernos. Primero desde Más Madrid y posteriormente como ministra de Sanidad, la médica anestesióloga ha convertido especialmente a las comunidades gobernadas por el Partido Popular en objeto recurrente de sus críticas. Ha cuestionado reiteradamente la política sanitaria de Isabel Díaz Ayuso, acusado a gobiernos populares de favorecer intereses privados en detrimento de los servicios públicos y extendido sus críticas a otras autonomías del PP, llegando a afirmar que “hay una línea de puntos que une a Ayuso, Moreno Bonilla y Mañueco y tiene que ver con la negligencia”.
Pero existe un territorio español donde la ministra no puede responsabilizar de la gestión sanitaria a ningún presidente autonómico: Ceuta. La asistencia sanitaria de la ciudad depende directamente del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), adscrito al Ministerio de Sanidad. Hospital, Atención Primaria, recursos humanos y planificación dependen, por tanto, de la Administración central que García dirige políticamente desde noviembre de 2023.
17 días para aparecer
El contraste resulta especialmente significativo. Isabel Díaz Ayuso y Juanma Moreno, dos de los dirigentes del PP cuya actuación ha sido cuestionada reiteradamente por García, se desplazaron personalmente a las zonas afectadas durante graves emergencias recientes en sus comunidades. Ayuso estuvo sobre el terreno durante el incendio de la Sierra Oeste de Madrid y visitó Villamanta, donde se había habilitado un punto de acogida para evacuados. Moreno acudió al Puesto de Mando Avanzado durante el gigantesco incendio de Niebla para conocer personalmente la evolución de la emergencia.
Mónica García, sin embargo, realiza su primera visita a Ceuta 17 días después del final de la entrada masiva de inmigrantes de los días 30 y 31 de julio, pese a que la sanidad de la ciudad depende directamente de su departamento. Durante esas dos semanas, los médicos han reclamado refuerzos, denunciado saturación y advertido de riesgos epidemiológicos; las Urgencias han soportado una presión extraordinaria y se ha detectado un brote de gastroenteritis junto a casos puntuales de sarna y tuberculosis.
La visita llega además después de que organizaciones médicas reclamaran expresamente su presencia. CESM ha exigido una intervención “directa, inmediata y sobre el terreno”, mientras el Colegio de Médicos ha reclamado ayuda ante una situación que considera excepcional. García llega finalmente a Ceuta en pleno agosto, después de que su Ministerio haya rechazado que pueda hablarse técnicamente de colapso sanitario.
Dos años de advertencias antes de la crisis migratoria
La emergencia actual no creó los problemas de la sanidad ceutí. Los encontró ya instalados. En 2024, el Sindicato Médico advertía de que la sanidad de Ceuta iba “de mal en peor” y denunciaba una “alarmante carencia de especialistas” en áreas como Oncología, Digestivo, Endocrinología, Urología, Traumatología, Psiquiatría, Oftalmología, Dermatología, Urgencias y Atención Primaria.
Las denuncias continuaron durante 2025. Sindicatos y organizaciones profesionales insistieron en las dificultades para atraer y retener facultativos y reclamaron incentivos efectivos para las plazas de difícil cobertura. La falta de especialistas llegó a ser descrita como un “problema endémico”.
La situación volvió a recrudecerse en marzo de 2026, cuando representantes médicos aseguraron que “Ceuta está en punto muerto, al ralentí y en la cola del Sistema Nacional de Salud”. Apenas unas semanas después, el 16 de abril, el Sindicato Médico dio un paso más y pidió directamente la dimisión de Mónica García por el “deterioro sanitario en Ceuta y Melilla”. Los facultativos denunciaron falta de planificación de recursos humanos, escasez de especialistas, dificultades para cubrir plazas y aumento de las derivaciones de pacientes a la Península, y hablaron de una “precariedad estructural” agravada por determinadas decisiones políticas. Todo ello ocurrió meses antes de la actual emergencia migratoria.
Urgencias bajo una presión extraordinaria
La llegada masiva de finales de julio actuó como una gigantesca prueba de estrés sobre ese sistema. Según los datos facilitados por el propio secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, durante el momento inicial de la emergencia llegaron a contabilizarse más de 1.100 asistencias sanitarias, mientras posteriormente la actividad se habría estabilizado entre 300 y 400 atenciones diarias. Profesionales y representantes políticos han denunciado además jornadas en las que las Urgencias habrían superado los 500 pacientes diarios.
El Colegio Oficial de Médicos ha reclamado el envío de profesionales desde la Península y advertido del agotamiento de las plantillas. Su presidente resumió la situación asegurando que “los refuerzos no pueden ser que la gente doble o no duerma”. El Colegio remitió además una carta directamente a Mónica García reclamando ayuda y describiendo lo que considera una “catástrofe asistencial”.
A la presión asistencial se ha añadido el problema epidemiológico. El jefe de Medicina Preventiva del Hospital Universitario ha confirmado un brote de gastroenteritis y casos puntuales de tuberculosis y sarna y advertido sobre las consecuencias de mantener a miles de personas en calles, playas y asentamientos provisionales sin condiciones adecuadas de higiene y salubridad. El especialista habla de “miles de personas sin salubridad” y define la situación como una “crisis humanitaria”.
Sanidad niega el colapso
El departamento de Mónica García ofrece una interpretación diferente. INGESA niega que el sistema sanitario esté técnicamente colapsado, sostiene que alrededor de la mitad de las camas del Hospital Universitario permanecen disponibles y asegura que la asistencia ordinaria continúa funcionando. La propia ministra ha rechazado expresiones como “crisis sanitaria”, “colapso sanitario” o “catástrofe sanitaria”.
La versión oficial contrasta con las reiteradas advertencias de los profesionales. El Colegio denuncia saturación; CESM habla de una situación “crítica que no es nueva”; y el Sindicato Médico había pedido ya en abril la dimisión de García por el deterioro del sistema. La crisis migratoria ha añadido una presión excepcional, pero las denuncias sobre las debilidades estructurales de la sanidad ceutí preceden en casi dos años a la emergencia actual.
Ahí reside precisamente la dimensión política del caso. García es médica especialista en Anestesiología y desarrolló buena parte de su carrera política alrededor de la defensa de la sanidad pública y de las críticas al modelo sanitario madrileño. Posteriormente, como ministra, ha extendido esa fiscalización a otros gobiernos autonómicos del PP. Ceuta constituye, sin embargo, uno de los pocos territorios donde la cadena de responsabilidad sanitaria conduce directamente hasta su propio Ministerio.
De fiscalizar a los demás a responder por su propia gestión
La cronología resulta difícil de obviar. Mónica García llegó al Ministerio en noviembre de 2023; en 2024 los médicos ceutíes advertían de que la situación iba “de mal en peor”; en 2025 denunciaban como “endémica” la falta de especialistas; en marzo de 2026 hablaban de una sanidad “en punto muerto”; y en abril el Sindicato Médico pidió directamente su dimisión por el deterioro sanitario.
Tres meses después llegó una emergencia migratoria extraordinaria que encontró un sistema cuyos profesionales llevaban tiempo denunciando carencias. Desde entonces se han sucedido la presión extraordinaria sobre Urgencias, centenares de asistencias diarias, el agotamiento de los profesionales y la aparición de un brote de gastroenteritis y casos puntuales de tuberculosis y sarna.
Mónica García llega finalmente a Ceuta este 16 de agosto, 17 días después del comienzo de la entrada masiva del 30 de julio y 16 días después del 31 de julio, cuando concluyó aquella primera gran oleada. Lo hace después de las peticiones públicas de ayuda de los médicos y de que CESM reclamara su intervención directa sobre el terreno.
La ministra que durante años fiscalizó la gestión sanitaria de Ayuso y que posteriormente extendió sus críticas a Moreno Bonilla y otros gobiernos autonómicos afronta ahora las denuncias de los profesionales de una sanidad que depende directamente de su departamento. Ceuta coloca bajo examen a quien durante años examinó la gestión sanitaria de los demás.
Temas:
- Mónica García
Lo último en OkSalud
-
Mónica García, de fiscalizar la sanidad del PP a afrontar el deterioro de la que depende directamente de ella
-
Los expertos en bienestar coinciden: «Hay que beber agua para hidratarse en verano, pero algunos medicamentos lo impiden sin que nadie lo advierta»
-
Llevamos años tomando el café nada más levantarnos porque parecía lo más lógico, pero cada vez más expertos alertan: dispara el cortisol
-
Los sindicatos médicos, a Mónica García: «Ceuta necesita implicación y su crisis sanitaria no es nueva»
-
Nadar está muy bien, pero los expertos coinciden: hay un ejercicio de playa más eficaz para que los mayores de 60 años mejoren su flexibilidad
Últimas noticias
-
El Barcelona alcanza un acuerdo con el Manchester City y el fichaje de Rodrigo es inminente
-
Muere un militar de la UME y dos están heridos durante las labores de extinción del incendio de Las Peñas de Riglos (Huesca)
-
Jornada 1 de la Liga: resumen de todos los partidos
-
Un lago de lujo de 60.000 litros en plena sequía: la fiesta egipcia privada que pone en jaque el ahorro de agua en Ibiza
-
Crisis migratoria en Ceuta, en directo hoy: última hora de la frontera, los inmigrantes y la situación actual en la ciudad