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Éstos son tres hábitos que haces a diario y que aumentan el riesgo de sufrir bruxismo

Quienes padecen esta afección manifiestan dolores de cabeza, contracturas musculares y molestias musculares en zona del cuello

Muchas personas conviven con el bruxismo sin saberlo. El rechinar o apretar los dientes durante el sueño suele pasar desapercibido hasta que aparecen señales como dolor mandibular, dientes más sensibles, dolores de cabeza o contracturas. Detrás de este problema, los expertos sitúan al estrés como uno de sus principales desencadenantes.

Precisamente en el estrés es donde pone el foco la doctora Cristina Masipe, odontóloga y dueña de la Clínica Masipe. En conversaciones con OKSALUD explica que el bruxismo consiste en «una contractura muscular, una tensión muscular», lo cual está «muy relacionado con el estrés». Si bien advierte de que puede haber otras causas, como los receptores de dopamina, la oclusión que tenga cada paciente, su anatomía, pero insiste en que son los periodos de estrés lo que más lo desencadena.

Normalmente, dicen los expertos consultados por OKSALUD, son las parejas quienes suelen detectar que hay un problema. Y es que, al rechinar durante el sueño, se molesta a la persona que está al lado. Sin embargo, las personas que están solas pueden detectarlo si notan que se despiertan con la mandíbula cargada, dolor de cabeza o perciben que los dientes están más planos y sensibles.

Alertas

Otra de las señales que pueden hacer ‘saltar las alarmas’ es la mayor sensibilidad dental, tanto al frío como al calor, puesto que se reduce el esmalte como consecuencia de los apretones; notar molestias al masticar, ya que durante la noche se ha sobrecargado los dientes, o despertarse cansado.

La doctora Masipe advierte que no solo se perciben las consecuencias a través de síntomas en la boca, sino que quienes tienen este problema «manifiestan dolores de cabeza, contracturas musculares, molestias musculares en zona del cuello, del trapecio, de los hombros». Ello se debe, señala, a que, al contraer, participan varios grupos musculares.

Respecto al tratamiento, ha sido motivo de preocupación para el Consejo General de Dentistas, que ha denunciado la venta directa de férulas de descarga sin supervisión profesional. En un comunicado, su presidente alertaba de que es «un producto sanitario que, por su naturaleza, debe fabricarse de forma personalizada, con un diseño específico y adaptado a cada paciente». Es decir, «no es un accesorio de uso genérico». Por ello, «una férula mal indicada o ajustada puede agravar el problema que se pretende tratar y además provocar lesiones graves e incluso irreversibles», aseguraba.

Tratamiento individualizado

El presidente del Consejo General, el doctor Óscar Castro Reino, instaba a no normalizar «que un paciente se autodiagnostique y se trate por su cuenta con un producto que debe ser prescrito y ajustado de forma individualizada». Una responsabilidad, decía, que corresponde al Ministerio de Sanidad y a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios para evitar «daños irreversibles en la salud de la población».

Pero la férula no es el único tratamiento; en ocasiones, es necesario acudir a fisioterapia. Además, «en algunos casos esporádicos», señala la doctora Masipe, será necesario un relajante muscular. No obstante, advierte de que el tratamiento elegido siempre dependerá de los síntomas que tenga el paciente y de cómo sea el caso.

Además, existen factores que pueden aumentar el riesgo de bruxismo, entre ellos, desde Mayo Clinic recomiendan evitar morderse los labios, la lengua o las mejillas. También afecta, explican desde la organización, masticar chicle por largos períodos.

Otros de los riesgos que señalan desde Mayo Clinic son el tabaco, la cafeína y el alcohol como productos que pueden incrementar el riesgo de sufrir bruxismo.