Qué entrenamientos hacen los astronautas para viajar al espacio
De pequeños, muchos niños desean ser astronautas. Sin embargo, no son conscientes del enorme esfuerzo y sacrificio que eso supone. Los países que trabajan en este sector escogen a unos pocos privilegiados para participar en sus viajes fuera de la Tierra. Se exige contar con un título universitario, pero también deben reunir una serie de requisitos, ya sea para el puesto de piloto o de especialista. En este entrenamiento vamos a profundizar sobre qué entrenamientos hacen los astronautas para viajar al espacio.
En el caso de los pilotos, suelen proceder del Ejército de Estados Unidos y deben tener al menos una experiencia de 1.000 horas de vuelo en aviones a reacción. Su estatura debe estar comprendida entre los 163 y 193 centímetros. Respecto a los especialistas, básicamente se les reclama un título de ingeniería física, biología, química o matemáticas, aunque la mayor parte cuenta con doctorado. En lo referente a los requisitos físicos, solicitan que no cuenten con una presión arterial por encima de 14, una visión perfecta y la estatura entre 149 y 193 centímetros. La edad que piden está entre 27 y 37 años, aunque puede llegar a reducirse en algunos programas concretos.
Una vez que cumplan con estas condiciones, las personas que aspiren a ser astronautas deben cumplir con un entrenamiento muy exhaustivo que llega a durar entre seis y ocho años. Se compone de una parte teórica, en la que las personas interesadas en viajar al espacio tendrán que volver a aprender conocimientos en materias como física, matemáticas y navegación espacial, además de familiarizarse con la tecnología que emplearán. Esto les llevará en torno a 1.600 horas de estudio.
Para llegar hasta aquí deben afrontar un duro y largo camino, que continúa con las pruebas físicas. Ya no se suelen utilizar tanto las centrifugadoras en las que se introducían a los astronautas y que daban vueltas y vueltas hasta que acabasen prácticamente vomitando. Por lo general, se suelen recrear ambientes con gravedad cero en aviones especiales por espacio de algo más de un minuto y medio. En esos 90 segundos deben realizar tareas tan básicas como beber, comer o manipular las máquinas. En piscinas adaptadas también deben recrear la falta de peso, algo que les servirá de gran ayuda para su estancia en el espacio, en donde se notarán muy ligeros.
Otra prueba que deben soportar los aspirantes a astronautas consiste en el lanzamiento de una cápsula de retorno en el mar. Durante un par de horas el aparato se verá sometido a un constante balanceo y en ese periodo de tiempo les tocará cambiar el traje y hacer otras pruebas. De esa manera sabrán que personas se encuentran capacitadas para afrontar una aventura por el espacio.
El dinero que invierte la NASA en la formación de cada persona que envía al espacio llega a casi 1.000 millones de dólares. Saben que no pueden fallar y que detrás de cada programa espacial debe haber un trabajo de equipo. Por lo tanto, no resulta nada sencillo ser astronauta debido a los entrenamientos tan complicados que deben soportar.
Lo último en OkSalud
-
Una sola respuesta de la IA puede cambiar el rumbo de una conversación con un usuario psicológicamente vulnerable
-
Otoplastia infantil: una pregunta antes de pasar por quirófano, ¿realmente quiere hacerlo el niño?
-
CIDP: una enfermedad al alza cuyo diagnóstico trae de cabeza a los neurólogos
-
Regina cumple 112 años y consolida a Madrid como la capital europea de la longevidad
-
Los dermatólogos dictan sentencia: «Si tienes tendencia a las manchas, debes usar crema solar aunque sean las 7 de la mañana»
Últimas noticias
-
AEMET: Cielo poco nuboso y posibilidad de tormentas en Barcelona con cambios de temperatura y viento eficaz
-
Bilbao: AEMET prevé nubes, chubascos y un ambiente cálido con viento variable hoy
-
Va a haber colas en Lidl por las zapatillas estilo Skechers perfectas para la vuelta al cole para septiembre
-
La Ley de Propiedad Horizontal lo confirma: si un vecino cruza tu jardín para llegar a una zona común puedes recurrir al artículo 3
-
La brillante reflexión de Jane Austen en «Orgullo y prejuicio» (1813) sobre el carácter: «A menudo lo que nos engaña es únicamente nuestra propia vanidad»