Los principales errores en ejercicio que dañan nuestros hombros
Cómo tonificar los brazos flácidos
Los mejores ejercicios para entrenar hombros en el gimnasio
¿Conoces el síndrome de los hombros caídos?
Durante años, los expertos en musculación insistían en que los hombros eran uno de los músculos olvidados en los gimnasios, y eso llevó a que la mayoría de los asistentes a estos centros de entrenamiento pusieran atención en ellos. Sin embargo, no siempre lo hacen de la mejor forma y, por eso, queremos repasar algunos errores en ejercicio que dañan nuestros hombros.
Justamente por la falta de un historial de buen entrenamiento como el que sí tienen otros grupos musculares, los hombros suelen estar expuestos a toda clase de fallos en la técnica de ejercitación, provocando que una actividad física que sólo debería darnos satisfacciones, termine por convertirse en un auténtico dolor de cabeza a partir de las lesiones que pudieran darse.
¿Qué errores dañan nuestros hombros?
Una mala carga
Uno de los problemas más habituales al entrenar hombros está en la carga. Al tratarse de músculos pequeños es lógico que no puedan levantar demasiado peso, algo que algunos no entienden.
Si se recarga demasiado el peso sobre los hombros, corremos el riesgo de desviar la tensión del ejercicio a otros grupos musculares como los pectorales o dorsales, y éstos pueden acabar dañados.
Colocación de los brazos
Si la carga está bien, la colocación de los brazos es el siguiente aspecto en el que deberías detenerte, y es necesario cuidarla, respetando los movimientos naturales del cuerpo en lugar de forzar otros.
Doblar ligeramente los codos suele ser necesario para realizar los ejercicios correctamente, y si lo pruebas notarás cómo todo el esfuerzo se centra en los hombros, aumentando su fuerza y tamaño.
Colocar los codos ligeramente doblados es importante para realizar correctamente el ejercicio.
Inclinar la espalda al elevar la carga
Es demasiado habitual, lamentablemente, que algunos asistentes al gimnasio se balanceen o ayuden con la espalda para elevar las cargas que han colocado sobre sus hombros, una consecuencia inevitable de haber sumado más carga de la que correspondía en esa ocasión.
Esto no sólo da como resultado un entrenamiento menos eficiente, sino que podemos llegar a padecer distintas lesiones en la parte lumbar, con lo central y sensible que es ésta.
No rotar entre ejercicios compartidos e independientes
Si quieres hombros verdaderamente fuertes y grandes, tendrás que rotar entre ejercicios en los que se muevan en conjunto, y otros en los que lo hagan de modo independiente, combinándolos.
De no hacerlo, nos exponemos a que durante mucho tiempo sea uno de los hombros el que lleve el peso, nunca mejor dicho, y el otro comience a quedar rezagado, sin tonificarse.
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