La reflexión del Papa León XIV sobre la IA: «Es una herramienta para el bien de los seres humanos, no para sustituirlos»
En el marco del Jubileo de los Gobernantes, el Papa León XIV se reunió este sábado con representantes de varios países y afirmó que «una buena acción política puede contribuir a la paz». Además, se refirió a la Inteligencia Artificial como «el gran desafío» de estos tiempos. El Papa León XIV consideró que la IA «será de gran ayuda para la sociedad, siempre que su empleo no menoscabe la identidad y la dignidad de la persona humana y sus libertades fundamentales. Pero no hay que olvidar que la inteligencia artificial funciona como una herramienta para el bien de los seres humanos, no para disminuirlos, no para sustituirlos».
Asimismo, reconoció que «lo que está surgiendo es, de hecho, un reto importante, que requiere gran atención y previsión para proyectar, también en el contexto de los nuevos escenarios, estilos de vida sanos, justos y saludables, especialmente por el bien de las generaciones más jóvenes».
El Papa León XIV reflexiona sobre la IA
Cuando el Papa León XIV presentó Magnifica Humanitas, su primera encíclica centrada en los riesgos y desafíos de la IA, invitó a Christopher Olah, investigador de Christopher Olah y una de las figuras más influyentes del panorama actual de la Inteligencia Artificial. Durante la presentación en el Vaticano, Christopher Olah expresó que el gran desafío de esta tecnología es que funciona sorprendentemente bien en comparación con lo poco que comprendemos realmente su funcionamiento: «Seguimos encontrando cosas misteriosas, incluso inquietantes».
La encíclica del Papa León XIV subraya que la Iglesia no entiende la IA sólo como una herramienta tecnológica, sino como un cambio profundo de carácter social. La considera una transformación capaz de influir en el trabajo, el poder, la circulación de la información y las relaciones humanas a escala global. En este contexto, insistió en la importancia de establecer bases éticas sólidas antes de que el desarrollo de esta tecnología quede totalmente condicionado por intereses privados en la sociedad actual.
«En los últimos años se ha hecho cada vez más evidente cuán rápida y profundamente la digitalización, la inteligencia artificial (IA) y la robótica están transformando nuestro mundo. La técnica no debe considerarse, en sí misma, como una fuerza antagónica respecto a la persona; por el contrario, está arraigada en nuestra historia desde el principio. A lo largo de los siglos, el desarrollo tecnológico ha contribuido a una mejora significativa de las condiciones de vida de la humanidad; al mismo tiempo, cada etapa del progreso también ha puesto de manifiesto el lado ambiguo de instrumentos capaces de causar daño cuando no se orientan hacia el bien.
Hoy, sin embargo, nos encontramos ante una situación nueva, en la que el poder y la omnipresencia de las tecnologías emergentes se entrelazan con el tejido de la vida cotidiana, moldean los procesos de toma de decisiones e inciden profundamente en el imaginario colectivo: «Nunca la humanidad tuvo tanto poder sobre sí misma». Las nuevas tecnologías abren un horizonte que se extiende en direcciones que, aunque intuibles, aún no podemos prever por completo. Esto hace que sea más complejo evaluar su impacto y sus efectos a largo plazo sobre la dignidad de las personas y el bien común», detalla la «Carta Encíclica Magnifica Humanitas» del Papa León XIV sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la IA.
Por otro lado, «en la era de la inteligencia artificial, en la que la dignidad humana corre el riesgo de verse eclipsada por nuevas formas de deshumanización, tenemos el deber urgente de permanecer profundamente humanos, custodiando con amor esa magnífica humanidad que se nos ha dado y revelado en plenitud en Cristo, y que ninguna máquina podrá jamás sustituir en su esplendor. El verdadero progreso nace siempre de un corazón abierto al otro, de una inteligencia dispuesta a escuchar, de una voluntad que busca lo que une más que lo que separa».
En la era de la #InteligenciaArtificial, en la que la dignidad humana corre el riesgo de verse eclipsada por nuevas formas de deshumanización, tenemos el deber urgente de permanecer profundamente humanos, custodiando con amor esa magnífica humanidad que se nos ha dado y revelado…
— Papa León XIV (@Pontifex_es) May 25, 2026
«Frente a esta concentración de poder en el mundo digital, los grandes principios de la Doctrina social se convierten en criterios para juzgar y discernir el nuevo escenario: la dignidad inalienable de la persona, el bien común, el destino universal de los bienes, la subsidiariedad, la solidaridad y la justicia social. Estos principios exigen verificar si el poder de las infraestructuras digitales y de los algoritmos favorece realmente la participación y la responsabilidad, protege a los más vulnerables, asegura un acceso equitativo a las oportunidades y se ordena al bien de todos. Con estas premisas podemos entonces considerar más de cerca qué es la inteligencia artificial, qué posibilidades abre y qué riesgos comporta», concluye.
Lo último en Religión
La reflexión del Papa León XIV sobre la IA: «Es una herramienta para el bien de los seres humanos, no para sustituirlos»
Historia del papamóvil: cuándo nació, por qué se blindó y todos los modelos que han usado los papas
Historia de los cónclaves: cómo se elige al Papa, el origen del encierro y los más históricos
Cuándo fue la última visita de un papa a España y quién fue: el evento que marcó a toda una generación de jóvenes
Historia de los papas: desde San Pedro hasta León XIV, los 267 pontífices de la Iglesia católica
Últimas noticias
Gordon se suma a la obsesión del Barcelona: ya habla de ganar la Champions «a la primera»
Manuel Carrasco recuerda cómo casi se desmaya en un concierto: «Me quería morir»
Épica salvación del Zaragoza en la liga Endesa: Gran Canaria desciende por un triple en el último segundo
El PNV vuelve a exigir elecciones a Sánchez: «La legislatura está agotada»
El ser vivo no clonal más antiguo del mundo crece a 3.000 metros de altitud y es un árbol llamado Matusalén