Medusas

Máxima preocupación por las carabelas portuguesas en la costa vasca: cinco hospitalizados y más de 30 picaduras

carabelas portuguesas
Blanca Espada

Lo que empezó como varios avisos aislados ha acabado convirtiéndose en un problema serio en la costa vasca. Durante el fin de semana pasado, más de 30 personas han sufrido picaduras de carabela portuguesa y, en al menos 5 casos, ha sido necesario trasladarlas a un centro sanitario. La situación ha obligado a extremar la precaución en muchas playas del País Vasco, donde los avisos se han repetido prácticamente sin descanso.

No se trata de un fenómeno sido puntual ni localizado. Entre el viernes y el domingo, los avistamientos se fueron extendiendo por buena parte del litoral de Vizcaya y Guipúzcoa, con un aumento claro a medida que avanzaban los días. Coincide, además, con una temperatura del agua más alta de lo habitual, alrededor de 23 grados, un detalle que no ha pasado desapercibido entre los equipos de vigilancia. Con este escenario, los socorristas han tenido que actuar rápido y no ha cesado la megafonía constante, banderas de advertencia y recomendaciones directas a los bañistas. El mensaje, en realidad, es bastante claro: si hay carabelas, mejor no entrar al agua.

Máxima preocupación por las carabelas portuguesas en la costa vasca

El pasado viernes 17 de julio fue el día en el que se detectaron los primeros ejemplares en playas como La Arena, Karraspio o varios arenales de Getxo y Sopela. Ese día ya hubo picaduras, una en cada punto, y en Mendexa incluso fue necesario trasladar a un afectado. El sábado la situación cambió y los bañistas pudieron ver como las carabelas empezaron a aparecer en más sitios  como Laga, Isuntza o Zumaia y el número de incidencias subió de golpe. En total, 11 personas afectadas en una sola jornada, con dos traslados a centros sanitarios en la zona de Zarautz y Getaria.

El domingo pasado fue, sin duda, el día más complicado. Los avistamientos se extendieron prácticamente por toda la costa vizcaína y llegaron también a Orio. Solo ese día se contabilizaron 12 nuevas picaduras. En Armintza, dos personas tuvieron que ser evacuadas por la intensidad de la reacción.

Dónde han aparecido y por qué preocupa su expansión

Lo llamativo no es sólo el número de casos, sino cómo se han ido repartiendo. No se trata de una playa concreta, sino de un goteo continuo en distintos puntos: Lekeitio, Bermeo, Gorliz, Ea o Zumaia, entre otros. Eso complica bastante la prevención, porque obliga a mantener la alerta en muchas zonas al mismo tiempo en plena época estival en el que las playas de la costa vizcaína están llenas, especialmente los fines de semana.

Durante estos días sin embargo, ya se han colocado banderas amarillas o rojas en varios arenales, junto a la señal específica de medusas. A eso se suman avisos por megafonía que, en algunos momentos, han sido constantes. Sobre todo cuando el número de bañistas aumentaba dado que la sensación general es que no ha sido un episodio aislado. Y eso es lo que más preocupa ahora mismo: que la situación se alargue más de lo previsto si se mantienen las condiciones del mar y que este fin de semana puedan aumentar los casos de gente que sufre picadura de una carabela.

Qué hacer (y qué no) si hay carabelas en la playa

Aquí no hay demasiado margen para dudas. Si se detectan carabelas en el agua, lo recomendable es no bañarse. Parece obvio, pero muchos de los incidentes se producen precisamente por confiarse o por no verlas a tiempo. Se debe hacer caso en todo momento a lo que se pide por megafonía o al color de la bandera. Y en el caso de encontrar una, puede ser que lleguen a la orilla, no se deben tocar, ni siquiera cuando están en la arena. Aunque parezcan secas o inactivas, los tentáculos pueden seguir provocando picaduras. Es un error bastante común y suele acabar mal.

En caso de contacto, lo primero es acudir a los socorristas. Mientras tanto, hay una indicación básica que es limpiar la zona con agua de mar, nunca con agua dulce, y evitar frotar. A partir de ahí, ya son los servicios de emergencia los que valoran cada caso.

El papel de la temperatura del agua

Uno de los factores que puede explicar lo ocurrido es la temperatura del agua. Estos días se ha situado en torno a los 23 grados, algo elevado para el Cantábrico. No es el único motivo, pero sí puede influir en la llegada de estas especies a la costa. A eso hay que sumar corrientes marinas y condiciones de viento que empujan a estos organismos hacia la orilla. Cuando coinciden varios factores, el resultado suele ser el que se ha visto este fin de semana. Por ahora, no hay una previsión clara de cuándo puede remitir la situación. Así que la recomendación sigue siendo la misma: prudencia y atención a los avisos en cada playa.

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