Las vacaciones estivales
Las vacaciones estivales son el periodo de descanso anual que se disfruta durante el verano, generalmente entre los meses de julio a septiembre. Aunque habría que apostillar que existen veranos más o menos sin problemas y otros, como este que nos ocupa, que deberíamos calificarlo de aciago. ¿Las razones?
- España ardiendo por los cuatro costados, que en estos momentos parecen estar siendo controlados, pero con 222.404 hectáreas quemadas hasta la fecha ¡se dice pronto!, con miles de personas desplazadas de sus hogares y todavía no hemos llegado a mediados de agosto.
- Alrededor de 72.000 inmigrantes entrando en Ceuta sin control alguno ni por parte marroquí ni por parte española. De los cuales, según este nefasto Gobierno y más concretamente el ínclito Marlaska, dice que, restablecido el orden, no quedan en la ciudad de Ceuta más de 2.000 personas. Cosa que no es cierta, según indica su presidente, Juan Jesús Vivas, quien, haciendo un cálculo con las cuentas de los propios ciudadanos, barrio por barrio, todavía permanecen unos 6.000 escondidos en garajes, en el entorno del CETI, montes y la playa del Trampolín, aunque cada vez se dejan ver más por el centro de la ciudad. Como son menores la mayoría de ellos o dicen serlo, no hay forma de indicarles que se vayan. Y, claro está, otro problema: las comunidades de la península no quieren acogerles.
- El miedo de la población a ser atacados por quienes ya no tienen nada que perder y, en todo caso, algo que ganar. Por cierto, para añadir más inri a la situación, la propia policía y Guardia Civil están comprobando que no existe un control de aquellas personas que, en su día, fueron expulsadas por problemas con la justicia y que ahora, aprovechando la gran confusión, han vuelto a España por la frontera (¿no les resulta de chiste decir frontera?), sin frontera.
- La pérdida de seres humanos, se calcula unos 140, que murieron en el intento de la entelequia de una vida mejor. Descansen en paz.
Y con todo esto a cuestas, hablemos de las vacaciones estivales de quienes nos representan. ¿Realmente nos representan?
Los Reyes de vacaciones
La Familia Real española, residiendo en el paraíso de La Zarzuela, se ha trasladado al Palacio de Marivent donde tiene lugar la cita más esperada del calendario estival: el tradicional y obligado posado, así como la recepción a las autoridades mallorquinas y la audiencia al presidente del Gobierno.
Sorprendió ver, este pasado jueves, a Felipe VI entrando en el Real Club Náutico de Palma, llevando una sencilla bolsa de papel: se trataba de un libro de fotografías preparado por el fotógrafo Luis Fernández para Jaime Rodríguez Toubes, una de las personas que más ha influido en su trayectoria como regatista. Desde muy joven, Felipe encontró en Rodríguez Toubes uno de sus referentes marineros. Los dos han compartido el Aifos y ahora el Hispania, el otro velero. ¿Y qué pasará con sus restantes polémicas y secretas vacaciones de cada verano?, por aquello de que es obligatorio saber dónde se encuentran en todo momento. A lo mejor este año, por el drama de la ciudad de Ceuta, que en cualquier momento podría volver a estallar, yo me permitiría, con perdón por la osadía, aconsejarles que, al menos en esta ocasión, se quedaran en ese pequeño paraíso que es la isla balear. Cuando este jueves recibió a Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, le prometió su visita a la ciudad, pero no especificó fecha alguna. ¿Se lo permitirá «el puto amo»?…
Por su parte, la reina Sofía, como ya comentamos semanas pasadas, se enfrenta a las vacaciones más tristes de su vida por las pérdidas recientes de su hermana Irene, el 15 del pasado enero, y Tatiana Radziwill, su mejor amiga, el 12 de diciembre.
…Y el presidente…
Sánchez, aunque a ustedes les sorprenda, aparte de vivir en otro palacete como es el de La Moncloa, dispone nada menos que de otras dos villas donde veranear: el Palacio de las Marismillas y La Mareta. Lógicamente, en esta época siempre prefiere La Mareta, donde tanta de su genialidad imprimió César Manrique y que fue regalada por el rey Hussein de Jordania al rey Juan Carlos, a quien consideraba su hermano. Como el lector ya sabe, por decisión de la reina Sofía, una decisión totalmente equivocada, la cedieron a Patrimonio, reservándose el derecho a disfrutarla cuando quisieran. Pero por Dios, qué osadía sería utilizar aquello que el «puto amo» considera como suyo.
Por cierto, que poner al día la villa para el verano cuesta la friolera de 75.000 euros al año. En el scoop periodístico que publicó este periódico vimos cómo la pareja Pedro/Begoña se disponía a disfrutar de una mañana en el mar… tan tranquilos, como si nada pasara estando pasando tanto.
Chssssss…
Bonito y significativo que la famosa pareja eligiera para su baile nupcial la canción de Sabina: «Que todas las noches sean noches de boda, que todas las lunas sean lunas de miel».
La famosa pareja tuvo que abandonar junto a sus hijos la bella mansión de la Provenza donde suelen pasar los veranos a causa del gran incendio que asolaba la zona.
Sorprende y extraña que cuando aparece en público siempre muestre un gesto triste y de disgusto. ¿Por qué?, cuando parece que todo le sonríe.
No deja de ser una agradable sorpresa estos dos «vigilantes de la playa» en su versión más entrañable.
Cuando su padre viajó a la zona en conflicto, lo hizo con la aquiescencia del Gobierno.
¿Por qué ahora no le permiten al hijo que lo haga?
¿Le podría costar su reelección a pesar de tener seguros los votos de su polémica decisión, cuando cada vez hay más reacción en su contra por su actitud totalmente equivocada?