Opinión

¿Prioridad Nacional? Por supuesto

  • Xavier Rius
  • Director de Rius TV en YouTube. Trabajó antes en La Vanguardia y en El Mundo. Director de e-notícies durante 23 años.

Claro que estoy a favor de la «prioridad nacional». Sólo faltaría. Debería ser lo más normal del mundo. Y, en realidad, lo es. La mayoría de países exigen un período de residencia legal antes de conceder prestaciones sociales.

En cambio, con sólo empadronarse tienen derecho a educación y sanidad gratuitas, además de ayudas públicas, becas comedor, etc.

Para cumplir semejante trámite administrativo sólo es necesario pasaporte en vigor y contrato de alquiler. Nadie te pide el pasaporte sellado. O un visado. Ni siquiera te preguntan cómo has venido.

Jamás lo he entendido nunca: ¿una persona que ha entrado ilegalmente en un país puede luego empadronarse? ¿Incluso saltando la valla de Ceuta y Melilla? ¿O llegando en patera? Al fin y al cabo, los ayuntamientos forman parte del Estado. Son una administración pública.

Yo incluiría un nuevo delito en el Código Penal: seis años de cárcel por entrar ilegalmente en España. Y expulsión sin derecho a volver tras cumplir la pena. Con la sedición y la malversación lo modificaron deprisa y corriendo.

Sí es una medida durísima. Pero seguro que ya no vendría nadie más. Eso de regularizar a más de dos millones de personas con una tasa de paro de más del 10% es un suicidio demográfico y el hundimiento del Estado del bienestar. Aquello de que nos pagarán nuestras pensiones ya no cuela porque la inmensa mayoría ni siquiera ha cotizado.

Rajoy intentó poner un poco de orden con aquel famoso real-decreto ley, el 16/2012, que excluía de la sanidad a los inmigrantes sin papeles. Excepto, desde luego, urgencias, embarazo y menores de edad. Nadie puede morirse por falta de atención médica.

Sí, la inmigración es un drama. Aunque, como dijo en una ocasión Emmanuel Macron, «Francia no puede acoger a todo el mundo». Pues imagínese España, cuyo PIB es inferior al francés.

Además, nuestras fronteras son un coladero. Basta darse una vuelta por Barajas. La Ley de Extranjería, que por cierto también es del PP, ni se aplica. Y eso que es benigna. Expulsar a alguien es una tarea titánica. Y lo del arraigo familiar es una puerta falsa de entrada.

El pasado lunes escuchaba al portavoz de Vox, José Antonio Fúster, en rueda de prensa tras la reunión de la dirección del partido y, en el turno de preguntas, recordó que Marruecos aplica eso de la «prioridad nacional». ¡Nuestro vecino del sur! En España hay más de un millón de marroquíes.

Mientras que muchos gobiernos europeos están endureciendo sus políticas al respecto. También de izquierda o de centroizquierda. Como los socialdemócratas de Dinamarca, que exigen cinco años de residencia. Austria y Países Bajos lo vinculan, por su parte, a permanencia legal y dominio del idioma. Es decir, a la integración.

Hace poco salía por TV3 una pareja magrebí -con hijos y suegra- a la que le había tocado un piso de protección oficial. Maldita la gracia que debe hacer a muchos jóvenes. Al fin y al cabo, el 47% de entre 26 y 34 años todavía vive con sus padres. No puede independizarse, según los últimos datos oficiales del INE de este lunes.

Lo que no puede ser, además, es que los que estemos en contra de la regularización masiva seamos calificados automáticamente de malas personas, xenófobos, racistas y hasta de nazis.

Es la última consigna emanada por los spin doctors de La Moncloa o de Ferraz. He visto un tuit del PSOE de Madrid que decía: «La prioridad naZional de Ayuso está clara: arrebatar derechos a personas migrantes». Por no mencionar alguna otra conocida tertuliana. Que yo sepa, la presidenta de la Comunidad de Madrid no ha gaseado a seis millones de judíos.

Aunque lo que no puede hacer el PP es firmarlo en Aragón o Extremadura y luego no defenderlo. Excepto el presidente en funciones aragonés durante la primera jornada del debate de investidura. Eso es como admitir que no tenemos corazón y ceder la batalla ideológica al PSOE.

No sólo eso, sino que debería pasar a la ofensiva sin ambages porque, en caso de generalizarse, no habrá un euro en el futuro para los españoles. Es como cuando el PSOE mete en el mismo saco a PP y Vox. A ver si lo entiendo: ¿los socialistas pueden pactar con Bildu, pero Feijóo no puede hacerlo con Abascal?