Opinión

Castilla y León confirma que la derecha española está en niveles históricos

Al filo del límite permitido por la Junta Electoral, OKDIARIO publica la última encuesta antes de las elecciones de Castilla y León que se celebrarán el próximo domingo. Con matices, sigue la tendencia registrada en los comicios de Extremadura y Aragón: victoria sin paliativos del PP, con 31 escaños, caída del PSOE que se deja uno para lograr 27 y alza de VOX que se va hasta los 17. Si bien en este caso el resultado de los socialistas no será tan dramático, lo más sustancial es que los de Abascal, con el 20% de los votos, volverán a rentabilizar mejor que nadie su paso por las urnas al crecer 4 diputados.

El PP, pese a subir en porcentaje, no logra traducir el mejor resultado en escaños y los socialistas, aunque salvan los muebles, no pueden evitar otra derrota. Lo que sí resulta obvio es que la suma de las fuerzas de derecha, sin contar a los partidos locales, roza el 54% de los votos, porcentaje que revela —al igual que ocurrió en Extremadura y Aragón— una superioridad por bloques inédita en la democracia española. Porque a la izquierda del PSOE no hay nada: un páramo. Podrá decirse que de las elecciones de Castilla y León cabe extraer que la secuencia se mantiene y se reafirma, porque el PP sube 2 puntos y Vox, 2,4, mientras que el PSOE sigue cediendo terreno y Podemos toca suelo. Resulta indudable que la hegemonía de la derecha es abrumadora. Y ya son tres elecciones seguidas, a la que presumiblemente se le sume Andalucía —y todavía en mayor proporción— en unos meses.

La conclusión es que el sanchismo ha catapultado a la derecha española y que PP y Vox no pueden dilapidar por intereses partidarios una oportunidad de acabar con este régimen infausto. Así que después de tres comicios autonómicos en los que la derecha arrasa, y a la espera de las andaluzas, queda lo que parece más difícil: que PP y Vox se pongan de acuerdo. Todo lo que no sea así será un regalo a Pedro Sánchez.