Las batallitas del abuelo de Óscar Puente
Ha afirmado el ministro de Transportes, Óscar Puente, que su abuelo fue un «represaliado del franquismo», cuyo único crimen fue ser un hombre de izquierdas. Conviene matizar eso de que «su único crimen fue ser un hombre de izquierdas», porque Antonio Santiago Álvarez, que así se llamaba su abuelo, formaba parte del grupo que en 1934 —durante la II República— asesinó a Ángel Abella, un estudiante de Medicina de 18 años que fue tomado por falangista y atacado mortalmente, si bien el abuelo de Puente resultó absuelto tras declarar en el juicio que él se había quedado en una esquina.
No se quedó en una esquina en octubre de ese mismo año, cuando bajo el Gobierno de la República fue acusado, y después absuelto, de formar parte de un grupo terrorista que colocó explosivos en Electra Popular. Al comienzo de la Guerra Civil, fue detenido y encarcelado, quedando después en libertad. En 1939, cumplió su servicio militar en un batallón disciplinario de soldados trabajadores.
Conviene, por una elemental cuestión de rigor, seguir matizando el relato de Óscar Puente, porque su abuelo fue representante del sindicato vertical franquista. Así aparece en publicaciones de los años cincuenta, en concreto, en el diario nacionalsindicalista Libertad, fundado por Onésimo Redondo en 1931, según ha podido constatar OKDIARIO.
En una información del 9 de noviembre de ese año, dicha publicación informa sobre la relación de candidatos elegidos en el Sindicato de Agua, Gas y Electricidad, en su Sección Social, Grupo Electricidad. Uno de los elegidos, en la categoría de «No cualificados», es el padre de Carmen Santiago, madre de Óscar Puente. Se da la circunstancia de que Antonio Santiago Álvarez fue empleado de la empresa Electra Popular Vallisoletana.
Las elecciones sindicales durante el franquismo no eran elecciones libres, sino que los representantes de los trabajadores tenían que pasar el filtro de la dictadura. Y el abuelo de Puente, el «represaliado», lo pasó, disfrutando de beneficios que ni de lejos tenían el resto de trabajadores. Dicho esto, por matizar el relato de Óscar Puente. Porque eso de que fue un «represaliado del franquismo cuyo único crimen fue ser un hombre de izquierdas» se presta a una reflexión bastante más minuciosa que la versión interesada del ministro.
Lo último en Editoriales
-
Otra mentira de Marlaska: prometió expulsiones y ahora abre campamentos
-
El liderazgo de Feijóo en Ceuta frente a un Sánchez en chanclas en La Mareta
-
Juan Roig da una lección de humanidad a Sánchez
-
El sanchismo resucita las chekas contra su propia militancia
-
Un Gobierno que ni se digna a mirar a los ojos a los ceutíes
Últimas noticias
-
El Barcelona hace oficial el fichaje de Joao Cancelo
-
Mediaset explota el conflicto entre Belén Esteban y Juls en ‘Supervivientes All Stars’: Víctor Janeiro posible concursante
-
ACS y Hochtief vuelven a situarse por octava vez en 10 años como los mayores contratistas del mundo
-
Luto en el fútbol zaragozano por la muerte del joven Djedy Sidibe
-
El PSOE amenaza con expulsar a los cargos que critican la gestión de Ceuta por ir contra sus «intereses electorales»