Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.
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El incendio de Doñana declarado el pasado domingo en el paraje Rincón del Membrillo, en Almonte (Huelva), ha calcinado ya unas 400 hectáreas dentro del Parque Nacional, en una zona de alto valor ecológico donde conviven el lince ibérico, el águila imperial ibérica y el enebro costero, una de las especies vegetales más amenazadas de España.
El fuego se originó el domingo 25 de mayo en el interior del parque, en un enclave de difícil acceso próximo a la barrera de dunas y a la marisma. Las condiciones meteorológicas —altas temperaturas para la época del año, viento del este y del sureste— y la orografía compleja del terreno dificultaron las labores de extinción durante tres días consecutivos.
La zona afectada
El director de la Estación Biológica de Doñana, Eloy Revilla, señala que el incendio se ha producido en la banda de vegetación entre las dunas y la marisma, «una zona de alto valor ambiental». Esta franja concentra varios ecosistemas simultáneamente: pinar de pino piñonero, matorral mediterráneo, enebrales y palmitares, además de pastizales que lindan con la marisma.
La imagen captada por el satélite Sentinel-2 el lunes 26 de mayo permitió al Laboratorio de SIG y Teledetección de la Estación Biológica estimar la superficie quemada: «las primeras estimaciones apuntan a unas 400 hectáreas afectadas», aunque la nubosidad dificultó una cuantificación más precisa. Las cifras definitivas solo podrán establecerse una vez extinguido el fuego y realizado el análisis sobre el terreno.
Imágenes tomadas por el satélite Copernicus Sentinel-2 que muestran los dos incendios forestales que se declararon entre el 24 y el 25 de mayo de 2026 en el Parque Nacional de Doñana. (Copernicus)
Fuego estabilizado
El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias en funciones de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, anunció la estabilización del incendio en Doñana a las 22:15 horas del martes 27 de mayo. El operativo llegó a movilizar en su momento álgido una treintena de medios aéreos, más de 400 profesionales, 19 autobombas y cuatro tractores con grada.
Durante la jornada del martes se incorporaron diez aeronaves: cinco helicópteros —tres pesados y dos semipesados—, cuatro aviones anfibios pesados y un avión de coordinación del Ministerio para la Transición Ecológica. Tras la estabilización, siete autobombas y 125 efectivos continuaban trabajando sobre el terreno para lograr el control completo de las llamas.
Especies en riesgo
El incendio en Doñana afecta a uno de los ecosistemas más biodiversos de Europa. Consultada por OKGREEN, la Estación Biológica advierte de que «es importante recalcar que no sabemos aún cómo se han visto afectados»y subraya que el impacto real «sólo podrá evaluarse más adelante, cuando se extinga el incendio y podamos ver la magnitud del impacto».
Lince liberado en la finca La Matallana en Lora del Río, Sevilla (Andalucía, España). (Foto: Francisco J. Olmo/Europa Press).
Entre los mamíferos, la zona quemada es hábitat del lince ibérico, el ciervo, el gamo, el jabalí, el zorro, el meloncillo y la gineta. Revilla confirma que hay lince ibérico en esa área. Además, el enclave alberga aves rapaces de gran valor: el milano real, catalogado «En Peligro de Extinción» en el Catálogo Español de Especies Amenazadas, y el águila imperial ibérica, clasificada como «Vulnerable» en la Lista Roja de la UICN.
Flora amenazada
La vegetación no es menos relevante. El enebro costero, del que Doñana constituye uno de los principales núcleos de conservación en España, y el brezo Erica ciliaris, catalogado como «Vulnerable», figuran entre las especies afectadas por el incendio de Doñana. Revilla lo explicaba así: «hay matorral, pastizales, enebrales —una especie amenazada—, palmitares, y especies como el águila imperial, el milano real, e incluso lince ibérico también en esa zona».
El presidente del Consejo de Participación de Doñana, Enrique Mateos, señala que el fuego avanza «en la zona de transición entre la marisma y las dunas», un corredor de enorme interés turístico y científico, y añade que «en el corto plazo habrá que ir pensando en medidas de restauración una vez que el incendio pase».
🚨 Está pasando 🚨
Participamos en las labores de extinción del incendio declarado ayer por la tarde en el Parque Nacional de Doñana, en la zona del paraje Corral de Félix de Almonte (Huelva). #GuardiaCivil#ParqueNacionalpic.twitter.com/x2uQiXwKlQ
Pese a la gravedad de la situación, la Estación Biológica se muestra «medianamente optimista» respecto a la regeneración del ecosistema. El hecho de que este año haya sido especialmente lluvioso ha mantenido alta la humedad de la vegetación, lo que, según Revilla, hace que «el fuego avance más despacio y coja temperaturas más bajas durante la combustión», favoreciendo una recuperación más rápida de la flora.
Revilla distingue entre la vegetación mediterránea autóctona, con «mucha capacidad de recuperarse después de un incendio», y las plantaciones de pino piñonero, descritas como «muy densas, demasiado densas» y de origen no natural. Para el matorral y los enebrales, la clave estará en si el banco de semillas del suelo ha sobrevivido: si el fuego fue de baja intensidad, la regeneración natural podría iniciarse en el corto plazo.
La sombra de 2017
Este incendio de Doñana presenta características muy distintas al devastador fuego de Las Peñuelas de 2017, aunque haya reavivado su recuerdo. Aquel incendio, declarado el 24 de junio de 2017 en Mazagón (Moguer, Huelva), duró diez días, obligó al desalojo de 2.000 personas del Parador de Mazagón y de los campings de la zona, y aisló a 50.000 personas en Matalascañas. El Centro de Cría en Cautividad del lince ibérico «El Acebuche» tuvo que ser evacuado.
La dificultad para estabilizar el perímetro actual no responde a una expansión descontrolada de las llamas, sino a la complejidad del terreno —dunas, arena suelta y masas forestales densas— y a las condiciones meteorológicas adversas. La marisma actúa como barrera natural al avance del fuego hacia el interior, igual que las propias dunas lo hacen hacia la costa.
Puesto del INFOCA durante el incendio en Doñana este martes. (Foto: EFE/ Alberto Díaz).
Origen investigado
El origen del incendio en Doñana está bajo investigación. En este sentido, el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de Andalucía, Antonio Sanz, ha apuntado, a la espera del resultado de las investigaciones, que el origen del incendio que afecta al Parque Nacional de Doñana pudo ser intencionado, pero sin relación con la romería del Rocío.
Sin embargo, Revilla apunta que «de forma natural sería muy complicado» que se hubiera originado un fuego en una zona de acceso tan restringido. Horas antes del incendio habían transitado por la vía pecuaria las hermandades de Cádiz en su peregrinación al Rocío, y los focos se iniciaron en los puntos de parada de dichas hermandades.
Determinar si fue una negligencia o un actointencionado «es algo que nos tiene que decir la investigación que está en marcha», precisa Revilla. Mateos recuerda que «en la mayor parte de los incendios que se dan en ecosistemas naturales está la mano del hombre detrás, ya sea de forma intencionada o accidental». Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado son los encargados de esclarecer las causas.
Listado de especies afectadas
Mamíferos: lince ibérico, ciervo, gamo, jabalí, zorro, meloncillo y gineta.
Aves: milano real (En Peligro de Extinción) y águila imperial ibérica (Vulnerable, UICN).
Flora amenazada: enebro costero (principal núcleo de conservación en España) y brezo Erica ciliaris (Vulnerable).