Daños de las borrascas

El intenso tren de borrascas deja provisionalmente 40.000 hectáreas siniestradas en la agricultura

Andalucía concentra más de 20 millones de euros en daños, un tercio del total abonado en 2025

Los cultivos de cítricos, frutos rojos y olivar son los más afectados por el temporal

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

El intenso tren de borrascas que ha azotado España deja provisionalmente 40.000 hectáreas siniestradas en la agricultura, con daños estimados en 35 millones de euros.

Las declaraciones de siniestro ya recibidas por Agroseguro, el pool de empresas privadas del seguro agrario, suman un total de 22.213 hectáreas agrícolas, una cifra que podría elevarse hasta cerca de las 40.000 hectáreas debido al difícil acceso a las zonas y explotaciones afectadas.

Según el sector, los riesgos asociados al paso de las borrascas Harry, Ingrid, Joseph, Kristin, Leonardo y Marta están incluidos dentro de las coberturas disponibles en las pólizas del sistema español de Seguros Agrarios Combinados. Los daños se han producido principalmente por lluvia persistente o torrencial, inundación o viento en explotaciones de cítricos, cultivos hortícolas, fresón, frutos rojos y olivar, entre otras producciones agrícolas.

Andalucía, la comunidad más castigada

La primera estimación económica del alcance del evento se sitúa en el entorno de los 35 millones de euros, aunque esta cifra es provisional por el escaso tiempo transcurrido y la persistencia de las lluvias en las mismas zonas. Los mayores siniestros se concentran en Andalucía, donde el primer cálculo de daños en cultivos asegurados supera los 20 millones de euros.

Esta cantidad resulta muy elevada si se tiene en consideración que las indemnizaciones agrícolas y ganaderas abonadas por Agroseguro en el conjunto de 2025 alcanzaron los 63 millones de euros en esta comunidad autónoma. En poco más de un mes, la región ya alcanza un tercio del total abonado en todo el pasado año, lo que refleja la magnitud del impacto de las borrascas en la agricultura andaluza.

Desbordamiento del Guadalquivir en Palma del Río. (Foto: Europa Press).

Daños críticos en frutos rojos y olivar

Actualmente, la evaluación de siniestros en la agricultura tras las borrascas se encuentra avanzada en zonas como el litoral de Huelva, con severos daños en explotaciones de fresón y frutos rojos. Los productores calculan que el 50% de la cosecha ha quedado en muy mal estado y ya no se recolectará. La meteorología ha permitido contar con ventanas de oportunidad para llevar a cabo trabajos de peritación en estas áreas.

En el olivar de Sevilla y Córdoba se ha malogrado el 80% de la cosecha de aceituna que todavía no estaba recogida, lo que supondrá un desplome en la producción de aceite de oliva. En el resto de las provincias y cultivos afectados se iniciarán las peritaciones próximamente, con un primer despliegue de 40 profesionales, si las condiciones meteorológicas lo permiten.

Respuesta institucional urgente

El consejero de Agricultura de la Junta de Andalucía, Ramón Fernández-Pacheco, ha anunciado que se revisará el presupuesto de su departamento para 2026 con el fin de prestar apoyo a los afectados por el temporal. Para lograr la mayor agilidad posible, ha solicitado la colaboración del sector pidiendo a los afectados que comuniquen los daños lo antes posible.

También el Gobierno de España pondrá en marcha todos los mecanismos para recabar información, saber el alcance de los daños y poder afrontar la reconstrucción de las zonas afectadas.

Cultivos anegados por una borrasca. (Foto: Europa Press).

Pérdidas millonarias en el sector

En los cultivos herbáceos, especialmente el cereal, se debe esperar a la evolución de la climatología en las próximas semanas para comprobar el impacto de las tormentas en el desarrollo del cultivo. Respecto a los seguros pecuarios, el seguro agrario también incluye los siniestros derivados de la imposibilidad de acceso de los ganaderos a explotaciones aisladas por las inundaciones.

La organización Asaja estima que las pérdidas totales en el campo español podrían superar los 2.500 millones de euros. Los agricultores andaluces, que han reportado la cifra más alta de siniestros, piden la declaración de zona catastrófica para las comarcas más afectadas y la flexibilización urgente de la Política Agraria Común.

Los regantes, a través de la federación Feragua, alertan de los daños provocados en el regadío, con destrozos millonarios en estaciones de bombeo y otras infraestructuras hidráulicas sin las cuales no es posible seguir con la actividad agraria. El Gobierno andaluz estima que se ha producido una pérdida del 20% de los cultivos por las incidencias del temporal.