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Ni clavel ni petunias: la planta perfecta para jardines sombríos que crece feliz aunque no tenga luz solar directa

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

Los espacios del jardín donde apenas llega el sol también pueden llenarse de vegetación. El secreto está en escoger especies adaptadas a estas condiciones y capaces de mantener un buen desarrollo con luz indirecta.

Entre ellas destaca la hosta, un género de plantas perennes muy apreciado por el valor ornamental de sus hojas y por sus reducidas exigencias de cultivo.

Es originaria de China y Japón y reúne numerosas especies con tamaños y tonalidades muy diferentes. Sus hojas presentan una marcada nervadura y pueden ser verdes o mostrar patrones variegados, con bordes casi blancos. Además, al comenzar el verano produce pequeñas flores blancas agrupadas en inflorescencias con forma de campana.

¿Dónde colocar la hosta para que crezca correctamente en tu casa?

La hosta puede cultivarse tanto en el exterior como en interiores, aunque es especialmente habitual encontrarla en jardines y zonas verdes. Su ubicación ideal es un espacio de sombra o semisombra, preferiblemente protegido del sol directo.

Una de las opciones más adecuadas consiste en colocarla al pie de un árbol que filtre la radiación solar. La especie necesita una elevada humedad ambiental para crecer con fuerza y rapidez.

No obstante, existen variedades de pequeño tamaño que requieren una mayor exposición a la luz, por lo que conviene tener en cuenta las características concretas de la planta elegida.

El suelo tampoco supone una gran dificultad. Su principal necesidad es disponer de humedad suficiente. Lo recomendable es utilizar un terreno capaz de retener agua, pero que al mismo tiempo mantenga un buen drenaje.

Un suelo arcilloso puede ser adecuado y, si la tierra no conserva bien la humedad, es posible mejorar sus propiedades con vermiculita y perlita.

Estos son los cuidados que necesita la hosta durante todo el año

El riego de la hosta es uno de los aspectos más importantes para mantenerla en buenas condiciones. El sustrato no debería llegar a secarse completamente, aunque tampoco debe permanecer encharcado. En ambientes secos, además, se pueden pulverizar sus hojas con algo de agua a primera o última hora del día.

En cuanto al abonado, esta planta no tiene necesidades nutricionales especialmente exigentes. Una opción recomendada es emplear fertilizantes orgánicos y ecológicos.

Durante la primavera y el verano se puede añadir compost alrededor del tallo cada 15 o 20 días para aportar nutrientes y favorecer su desarrollo.

También hay que prestar atención a las plagas de la hosta. Los caracoles y las babosas encuentran especialmente atractivas sus hojas debido al entorno húmedo que necesita la planta.

Por ello, resulta conveniente revisar periódicamente su estado y retirar manualmente estos animales cuando aparezcan. Si la infestación es importante, pueden utilizarse métodos de control ecológico, como las trampas de cerveza.

Por sus hojas decorativas, su capacidad para desarrollarse en sombra y sus cuidados relativamente sencillos, la hosta puede convertirse en una alternativa eficaz para transformar los rincones menos luminosos del jardín.

Solo es necesario proporcionarle una ubicación adecuada, humedad constante sin encharcamientos y vigilancia frente a caracoles y babosas. Y tú, ¿conocías esta planta y los cuidados que necesita?